Anette Olzon en Mar del Plata
La noche del domingo en Vorterix arrancó con una declaración estética inmediata. Anette Olzon eligió abrir el show con Storytime, y ese gesto marcó el pulso de todo lo que vendría después. Las primeras notas explotaron como un disparo de adrenalina: luces en sincronía, la banda entrando afilada y un público que respondió con un grito colectivo que hizo temblar el recinto. Fue un comienzo cinematográfico, casi teatral, que dejó claro que el viaje por Dark Passion Play e Imaginaerum no iba a ser un repaso nostálgico, sino una reinterpretación viva.
