El Rincón Marplatense: el paseo hasta el Faro que terminó convirtiéndose en una tradición
Lo que comenzó en 1961 como una salida de un pequeño grupo de jóvenes en bicicleta hacia las playas del sur terminó dando origen a una de las tradiciones más arraigadas de Mar del Plata. Más de seis décadas después, el Faro continúa formando parte de una historia que atraviesa generaciones.
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Mucho antes de que miles de bicicletas ocuparan las calles de Mar del Plata para celebrar la llegada de la primavera, hubo una primera salida mucho más sencilla: un grupo de jóvenes, algunas bicicletas, comida para compartir y un destino que por entonces parecía bastante más lejano que en la actualidad.
La historia se remonta al 21 de septiembre de 1961 y está vinculada al Oratorio Juvenil Pequeño Mundo, creado ese mismo año bajo la conducción del sacerdote Pablo Marinacci, de la Obra Don Orione.
Para celebrar el Día de la Primavera y del Estudiante surgió una propuesta diferente. Los jóvenes tomarían sus bicicletas y atravesarían parte de Mar del Plata hasta llegar a la zona del Faro de Punta Mogotes y las playas del sur, donde pasarían el día y compartirían un picnic.
Durante sus primeros años, incluso, la actividad todavía no era conocida como la “Caravana de la Primavera”. Hasta mediados de la década del 60 fue denominada “Paseo al Alfar”, una referencia al destino hacia el que se dirigían aquellos primeros ciclistas.
Las fuentes históricas presentan algunas diferencias sobre la cantidad exacta de participantes. Documentación posterior del Concejo Deliberante menciona 14 ciclistas, mientras que otras reconstrucciones hablan de alrededor de 15 y la investigación de Favero refiere a unos 25 jóvenes. Más allá de esa diferencia, los registros coinciden en el punto central: la tradición nació en 1961 alrededor de Marinacci y los jóvenes de Pequeño Mundo, con una salida en bicicleta hacia el sur para celebrar la primavera.
El detalle permite entender por qué el Faro quedó tan relacionado con esta fecha en el imaginario marplatense. No fue un destino incorporado cuando la convocatoria ya era multitudinaria: estuvo presente prácticamente desde el nacimiento de la tradición.
Aquella excursión comenzó a repetirse. Año tras año se sumaron nuevos participantes y lo que había sido una actividad de un grupo juvenil empezó a desbordar sus propios límites. Las bicicletas decoradas, los grupos de amigos y las familias fueron ocupando cada vez más espacio en las calles.
Para 1965, apenas cuatro años después de aquella primera experiencia, los registros históricos ya daban cuenta de más de 200 chicos y jóvenes en bicicleta. La pequeña salida hacia las playas del sur comenzaba a convertirse en un acontecimiento de la ciudad.
Con el paso de las décadas, la convocatoria alcanzaría dimensiones que probablemente aquellos primeros ciclistas nunca imaginaron. Miles de marplatenses comenzaron a repetir cada primavera el recorrido y varias generaciones crecieron asociando la fecha con una misma imagen: una interminable columna de bicicletas atravesando Mar del Plata rumbo al sur.
La importancia que adquirió la celebración también obtuvo reconocimiento oficial. En 2008, el Concejo Deliberante declaró de interés municipal con carácter permanente la realización anual de la Caravana y, en 2025, fue declarada Patrimonio Cultural Intangible del Partido de General Pueyrredon, por su valor histórico y su permanencia dentro de la identidad colectiva de la ciudad.
Más de seis décadas separan aquella primera excursión de las caravanas multitudinarias de la actualidad. Cambiaron las bicicletas, crecieron los barrios del sur y Mar del Plata se extendió alrededor de caminos que entonces parecían lejanos.
Sin embargo, cada primavera conserva algo de aquella escena de 1961: un grupo de jóvenes que preparó un picnic, tomó sus bicicletas y comenzó a pedalear hacia el Faro sin saber que estaba iniciando una de las tradiciones más reconocibles de Mar del Plata.
El Rincón Marplatense es una nueva sección que, cada domingo, invita a recorrer la historia y la identidad de la ciudad a través de relatos, curiosidades y personajes que dejaron huella en Mar del Plata. Este espacio está dedicado al marplatense y a todo aquello que forma parte de su vida cotidiana: sus hábitos, anécdotas, tradiciones, edificios históricos y escenas que construyen la memoria colectiva de la ciudad. Un lugar para redescubrir historias que forman parte del alma marplatense y que ayudan a entender cómo se fue construyendo la identidad de sus ciudadanos.
