Una barista revela qué se pide más en las cafeterías de la ciudad: “El marplatense es más clásico”
En el marco del Día Internacional del Café, Aylen Carrizo, barista de la cafetería de especialidad Nat Coffee, contó cuáles son las preferencias locales, qué diferencias existen con los turistas y cómo las nuevas generaciones comienzan a transformar la manera de consumir una de las bebidas más populares.
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Cada 1° de octubre se celebra el Día Internacional del Café, una fecha que pone en primer plano a una bebida que forma parte de la rutina de millones de personas. En Mar del Plata, esa costumbre tiene características propias: el cortado, el café con leche y la infaltable medialuna siguen ocupando un lugar privilegiado, aunque el avance del café de especialidad comienza a modificar algunos hábitos.
Aylen Carrizo, barista de la cafetería de especialidad Nat Coffee, explicó que entre los pedidos de los marplatenses todavía predominan dos clásicos: el cortado y el café con leche.
“El cortado es más que nada para tomarse algo ligero, más al paso, y el café con leche porque al marplatense le gusta que sea abundante, calentito. A algunos les gusta más intenso, a otros más suave”, señaló.
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Sin embargo, hay una combinación que sobresale entre las costumbres locales. “Cada marplatense es un mundo, pero siempre destaca el cortado en jarrito con la medialuna”, aseguró Carrizo.
En los últimos años, la expansión del café de especialidad comenzó a convivir con esas preferencias tradicionales. Según la barista, existe un sector que todavía se muestra reticente frente a las nuevas propuestas, mientras que otros consumidores buscan conocer cada vez más sobre lo que llega a su taza.
“Hay un sector que está un poco reacio al cambio y a la nueva ola del café que está teniendo más peso cada día. Los jóvenes prefieren informarse más sobre lo que están consumiendo y están más abiertos a los conocimientos que los baristas queremos transmitir”, explicó.
Las diferencias también aparecen entre los residentes y quienes visitan Mar del Plata. “El marplatense es más clásico y por ahí el turista se la juega un poco más”, sostuvo Carrizo. Según detalló, los visitantes suelen animarse a pedir otras bebidas y ser “más exóticos” en sus preferencias.
El clima también modifica el consumo. Con la llegada de las temperaturas más altas, ganan terreno las bebidas frías a base de café y otras alternativas que ofrecen las cafeterías.
En cuanto a los horarios, existen dos momentos que concentran buena parte del movimiento. “Pueden ir variando, pero por lo general bien temprano en la mañana para arrancar el día, o a partir de las 5 de la tarde para ya finalizarlo”, indicó.
Las expectativas frente a una taza también dependen del tipo de cafetería al que esté acostumbrado cada cliente. Quienes provienen de una tradición más clásica suelen buscar sabores conocidos, mientras que el público habituado al café de especialidad presta atención a otros aspectos.
“Algunos están más afianzados a la cafetería tradicional y esperan que sirvamos un café idéntico al que toman, y el que está acostumbrado a la cafetería de especialidad busca sabores más equilibrados y que demuestren la calidad tanto del producto como la mano de quien lo prepara”, explicó Carrizo.
Para la barista, no existe una única cafetería o preparación capaz de resumir por completo el gusto local. “Todas tienen un poquito de los marplatenses. Cada cafetería es única como sus clientes, tenés diversas elecciones que se ajustan a las preferencias de cada uno”, concluyó.
Así, en pleno crecimiento de las nuevas formas de consumir café, Mar del Plata conserva un paladar mayormente clásico, con el cortado en jarrito y la medialuna como protagonistas, mientras una generación más joven comienza a interesarse por nuevos sabores, métodos y conocimientos alrededor de cada taza.
Escritora y periodista.
