El club de las 5: Ricardo Darín + Austin Abrams + Ben Affleck + Oasis + Gal Gadot
Cinco recomendaciones (o no) para el fin de semana: “Lo dejamos acá”, “La caída de la ballena”, “Animales”, Don’t look back in anger”, “Carrera contra el tiempo”.
:format(webp):quality(60)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/10/lo_dejamos_aca.webp)
LO DEJAMOS ACÁ (película) dirigida por Hernán Goldfrid, con Ricardo Darín, Diego Peretti, Antonia Bengoechea. En Netflix.
-Hace ya muchos años Goldfrid dirigió la muy buena comedia Música en espera, casualmente con Peretti en el protagónico junto a Natalia Oreiro. Eran tiempos de un cine pseudo industrial en la Argentina, que tenía la ansiedad de transitar diversos géneros no demasiado explorados. Funcionaba muy bien y hacía prever un futuro promisorio para su director. Lamentablemente el camino no fue lo esperado y ahora lo tenemos a Goldfrid nuevamente, otra vez con Peretti (y otra vez con Darín, como en la discreta Tesis sobre un homicidio), en una comedia que transita algunos campos de pretendida intelectualidad surfeando las superficies del psicoanálisis y la literatura a través de dos personajes, un psicólogo y un escritor, que construirán un vínculo progresivamente enfermizo. Hay buenas intenciones, algunos chistes que funcionan y un trabajo sobre los estereotipos que no siempre da en el clavo, como si tanto lugar común de la comedia negra no terminara de estar bien resuelto. En Lo dejamos acá hay, además, una textura visual que es más propia del telefilm que de lo cinematográfico, lo que le quita valor a los aciertos que cada tanto tiene Goldfrid (sobresaliendo un fallido final por la vía de la canchereada cínica). Un film que es aceptable, pero que es mucho menos de lo que sus involucrados podrían ofrecer.
LA CAÍDA DE LA BALLENA (película) dirigida por Brian Duffield, con Austin Abrams, Josh Brolin, Elisabeth Shue. En cines.
-Visto en las recientes Resident evil: noche cero y La hora de la desaparición, Austin Abrams es uno de los actores del momento, o al menos uno al que le sientan bien las películas de género fantástico o terror con ínfulas artísticas. Y algo de aprovechar eso hay aquí en La caída de la ballena, que si bien es un drama hecho y derecho, es también un film que bordea el horror a partir de la experiencia de su protagonista: un joven que tras los restos de su conflictivo padre, termina siendo engullido por una ballena y sobreviviendo en su interior mientras analiza la forma de salir. Es decir, en lo concreto es un drama paterno-filial bastante recargado, pero también una película de premisa: ¿cuánto puede el director Duffield sostener la tensión de ese único y espantoso espacio? Hay que decir que lo logra a fuerza de inverosimilitudes y también de una sabia construcción de los climas. Hay momentos desagradables y otros fascinantes, como la notable secuencia en que el protagonista sufre el accidente. Y si el drama no termina funcionando del todo, La caída de la ballena se sostiene como espectáculo, aunque a veces apueste tanto a lo desagradable que pareciera estar expulsando a los espectadores. La incomodidad es lo que la distingue, para bien o para mal.
ANIMALES (película) dirigida por Ben Affleck, con Ben Affleck, Kerry Washington, Gillian Anderson. En Netflix.
-Affleck debutó como director con una película indispensable, Desapareció una noche, un thriller moral que ponía al espectador en un lugar sumamente incómodo. Con Animales parece querer volver a esas formas, aunque el material que tiene entre manos no termina siendo del todo atractivo. Un político con problemas de fondos sufre el secuestro de su hijo, situación que más allá de lo crítica en sí tiene la poca virtud de destapar múltiples ollas. El problema de Animales es que se queda en lo discursivo y se pierde en situaciones poco interesantes, que arrastran consigo a las actuaciones y a determinadas lógicas argumentales. Recién hacia el final Affleck parece encontrar la forma de poner en tensión los temas que integran su película. El epílogo es pura farsa y habría que preguntarse si no amerita una revisión, para verla desde ese lugar: una sátira sobre la política y la construcción de figuras públicas en tiempos de progresismo pasado de rosca. Aún con lo interesante que podría exhibir esta teoría, Animales no termina de levantar vuelo.
DON’T LOOK BACK IN ANGER (película) dirigida por Dylan Southern y Will Lovelace, con Noel y Liam Gallagher. En Disney+.
-Este documental podría ser apenas un elemento más de merchandising que acompañe la millonaria gira de regreso del grupo Oasis. Lo es, pero también es otra cosa: es un documental sobre dos hermanos que se llevaban mal y que tienen que aprender a tolerarse sobre el escenario, pero sobre todo uno sobre los fanáticos de esos hermanos y el sentido de su fanatismo. Ahí surgen miradas sobre las canciones que son atractivas, especialmente en la vida propia que tomó el tema que le da título a la película. Hay sí demasiado franeleo y buena onda, pero en contrapartida tenemos algunos pasajes puramente cinematográficos que van de la mano de una puesta en escena que se luce con la utilización de varias cámaras dispuestas para captar desde momentos grupales a otros más íntimos. Entre su potencia visual y algunos aciertos discursivos y narrativos, este documental es finalmente más que un muñequito coleccionable.
CARRERA CONTRA EL TIEMPO (película) dirigida por Kevin Macdonald, con Gal Gadot, Damian Lewis, Rory Wilmot. En Prime Video.
-Gal Gadot es una de esas personas que tuvo la fortuna de caer en el lugar y en el momento justo. De ahí, que integró elencos de algunos tanques muy populares que sirvieron para inflar su figura. Sin embargo, el talento actoral no es algo que le sobre. Si bien este thriller de premisa se vale del movimiento y la acción, requiere también un aplomo en su figura que no termina de ser todo lo sólido que necesita. La actriz interpreta a una mujer de la Justicia que es extorsionada por teléfono para cometer un crimen a cambio de que liberan a su hijo secuestrado. Ella es runner, por lo cual lo de correr de una punta a la otra de Londres no le resulta nada difícil. Lo que sí le resulta difícil es al guion sostener esto, más allá del esfuerzo de todos los involucrados. Carrera contra el tiempo es un film menor, que si en algún momento logra distraernos a fuerza de un ritmo que no se detiene, algunos giros un tanto discutibles terminan de hacernos perder el interés en lo que vemos.
