Berni denunció un “remate nuclear” y salió al cruce del Gobierno de Milei
El senador bonaerense presentó un proyecto para frenar el avance de las privatizaciones en el sector nuclear. Cuestionó la venta de acciones de Nucleoeléctrica Argentina, la cancelación de Atucha III y el destino de terrenos estratégicos en Zárate.
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El futuro de la industria nuclear argentina quedó nuevamente en el centro de la disputa política. El senador bonaerense Sergio Berni lanzó duras críticas contra la administración de Javier Milei y presentó una iniciativa legislativa para expresar su rechazo a una serie de decisiones que, según advirtió, ponen en riesgo el patrimonio tecnológico y energético del país.
El planteo apunta principalmente a la privatización del 44% de Nucleoeléctrica Argentina, la compañía estatal encargada de administrar las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse. Para el legislador, la incorporación de capital privado en una actividad estratégica podría comprometer la capacidad del Estado para definir el rumbo de su política nuclear.
La presentación también cuestiona la cancelación del proyecto Atucha III, una iniciativa destinada a ampliar la capacidad de generación eléctrica mediante energía nuclear. Berni considera que abandonar este tipo de desarrollos significa retroceder en un área en la que Argentina acumuló décadas de experiencia científica e industrial.
Otro de los puntos que despertó preocupación es la decisión de avanzar con una licitación sobre 12 hectáreas del complejo nuclear de Zárate, en territorio bonaerense. El legislador vinculó esta medida con la posibilidad de facilitar nuevos emprendimientos privados en instalaciones de importancia estratégica.
En ese escenario aparece el proyecto de Meitner Energy, que contempla una inversión estimada en 1.203 millones de dólares para desarrollar infraestructura de generación nuclear. La iniciativa se suma a un contexto de cuestionamientos por la situación de proyectos tecnológicos nacionales.
Entre ellos se encuentra el CAREM-25, el reactor modular de diseño argentino cuyo desarrollo atraviesa dificultades. Berni también advirtió sobre el impacto del ajuste presupuestario en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), organismo fundamental para la formación de especialistas y la investigación científica.
Para el senador, existe una contradicción entre las restricciones que afectan a los desarrollos públicos y las oportunidades que se abren para la inversión privada. En ese sentido, sostuvo que las medidas oficiales podrían provocar una pérdida de autonomía en un sector considerado estratégico para el país.
La iniciativa presentada en la Cámara alta provincial también reclama que Buenos Aires tenga participación en las decisiones vinculadas con instalaciones nucleares ubicadas dentro de su territorio, especialmente aquellas que puedan modificar su funcionamiento o administración.
Con este proyecto, Berni busca que el Senado bonaerense manifieste formalmente su oposición a las políticas impulsadas por el Ejecutivo nacional y defienda la continuidad de los desarrollos nucleares argentinos.
La controversia vuelve a instalar una discusión de fondo: quién debe controlar la infraestructura nuclear del país y qué lugar ocupará el Estado en una industria que combina producción energética, investigación científica y soberanía tecnológica.
