Villa Gesell: exhumaron dos cuerpos en busca de víctimas de los vuelos de la muerte
El Equipo Argentino de Antropología Forense realizó trabajos en el cementerio municipal para intentar identificar restos de personas desaparecidas durante la última dictadura militar. La investigación está a cargo de la Justicia Federal de Dolores.
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Dos cuerpos que permanecían enterrados sin identificar fueron exhumados esta semana en el cementerio de Villa Gesell, en el marco de una investigación que busca establecer si corresponden a víctimas de los llamados vuelos de la muerte, realizados durante la última dictadura militar argentina.
El procedimiento estuvo a cargo de especialistas del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), quienes trabajaron en el sector L del cementerio municipal. Allí se abrieron dos tumbas identificadas como NN y se extrajeron los restos para realizar estudios científicos que permitan conocer sus identidades.
Las tareas forman parte de la causa judicial 8190/11, que tramita en el Juzgado Federal de Dolores y busca esclarecer qué ocurrió con las personas cuyos cuerpos aparecieron en distintas playas de la Costa Atlántica durante la dictadura.
Los vuelos de la muerte fueron uno de los métodos utilizados por la última dictadura para asesinar y desaparecer personas. Las víctimas eran trasladadas en aviones y arrojadas al mar, mientras que algunos de sus cuerpos fueron devueltos posteriormente a la costa y enterrados sin identificación.
En Villa Gesell, la cantidad de cuerpos encontrados en las playas y sepultados como NN fue menor que en otras localidades cercanas, como General Lavalle y el Partido de La Costa. Sin embargo, las investigaciones permitieron avanzar en la identificación de algunas víctimas.
Hasta el momento, el único desaparecido identificado entre los enterrados en el cementerio de Villa Gesell es Santiago Bernardo Villanueva, conocido como “El Chino”. Tenía 31 años, era padre de dos hijos, estudiaba Ingeniería Mecánica en la Universidad Tecnológica Nacional y trabajaba en el Centro de Cómputos del Banco Ganadero.
Villanueva fue secuestrado el 25 de julio de 1978 en su vivienda del barrio porteño de Floresta, junto a su pareja, Norma Leto. Sus restos fueron identificados en 2007 por el Equipo Argentino de Antropología Forense, después de haber permanecido durante años sin nombre.
Las nuevas exhumaciones buscan determinar si los restos recuperados pertenecen a otras personas desaparecidas durante la dictadura. Por ahora, no se informaron resultados de los análisis, que serán fundamentales para avanzar en la identificación de las posibles víctimas y esclarecer su destino.
