Un pueblo en Inglaterra realizó una separación simbólica del Reino Unido en protesta por la llegada de inmigrantes
Los habitantes de Piddington votaron a favor de independizarse, en protesta por el alojamiento de más de 1.000 inmigrantes en situación irregular en una antigua base militar de la zona.
:format(webp):quality(60)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/09/habitantes_piddington.webp)
La localidad inglesa de Piddington, de apenas 350 habitantes celebró su independencia del Reino Unido con 285 votos a favor y 26 negativos, tras una protesta simbólica que se realizó por la llegada de 1256 inmigrantes masculinos en situación irregular a una base militar ubicada a 800 metros del pueblo.
La votación fue llevada a cabo por consejo parroquial del pueblo y tuvo una participación del 92%. Aunque si bien el referéndum no tiene ningún tipo de validez, los habitantes celebraron la victoria con el cartel “Principado de Piddington”.
La situación se inspiró en la película británica de 1949, “Passport to Pimlico”, en la que unos residentes de Londres descubren que su barrio está técnicamente fuera del Reino Unido y proclaman su independencia.
El presidente del consejero parroquial, Tim McNally, afirmó que la votación pretendía ser un mensaje de preocupación de los vecinos, por los planes del Gobierno de alojar en una antigua base militar a más de 1.200 inmigrantes masculinos durante al menos diez años. "Hemos enviado un mensaje rotundo, no solo a la región ni al país, sino al mundo entero", señaló.
Parte de la preocupación de los habitantes gira en torno a la seguridad, la delincuencia y el posible efecto en el precio de la vivienda, en este sentido, Herbert Owen de 76 años, habitante del lugar comparó la situación con la Batalla de Inglaterra de 1940 frente a la Alemania Nazi. "No trata solo sobre Piddington. Representa todo aquello por lo que lucharon nuestros abuelos y nuestros padres. Hoy es la Batalla de Inglaterra”, comentó.
Por su parte el gobierno inglés, asegura que el uso de antiguas bases militares forma parte de su plan para reducir la dependencia de los hoteles como alojamiento para solicitantes de asilo.
A su vez, primer ministro Andy Burnham dijo que tendría en cuenta las preocupaciones planteadas por la comunidad. Sin embargo, el gobierno mantiene que el proyecto seguirá adelante.
