“Súper Niño”: los intendentes podrán reasignar fondos para obras hídricas
La Legislatura provincial convirtió en ley una iniciativa que permite utilizar la totalidad de los recursos coparticipados del Impuesto Inmobiliario Rural para financiar obras de drenaje, limpieza de canales y reparación de alcantarillas. La medida tendrá una vigencia de 180 días y busca fortalecer la respuesta de los municipios ante posibles inundaciones.
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En medio de la preocupación por las lluvias intensas que podrían registrarse por el fenómeno climático de El Niño, la Legislatura bonaerense aprobó una ley que habilita a los intendentes a destinar fondos originalmente asignados al mantenimiento de caminos rurales a la ejecución de obras hídricas.
La iniciativa fue aprobada por la Cámara de Diputados provincial, luego de haber obtenido el visto bueno del Senado. De esta manera, quedó sancionada una herramienta excepcional que permitirá a los municipios reasignar recursos durante 180 días, a partir de la publicación de la norma en el Boletín Oficial.
El proyecto apunta a brindar mayor flexibilidad a los gobiernos locales para realizar intervenciones consideradas urgentes frente al riesgo de anegamientos e inundaciones.
La normativa autoriza a los intendentes a utilizar hasta el 100% de los fondos provenientes de la coparticipación del Impuesto Inmobiliario Rural, que habitualmente se destinan al mantenimiento y mejoramiento de los caminos vecinales.
Entre los trabajos que podrán financiarse se encuentran: Obras de drenaje pluvial para facilitar el escurrimiento del agua; dragado y limpieza de canales; reparación y ampliación de alcantarillas; construcción de defensas hídricas; y la compra de equipamiento para atender emergencias vinculadas con el agua.
La adhesión será optativa para cada municipio. Así, los intendentes podrán decidir si mantienen el destino habitual de esos recursos o si priorizan intervenciones hidráulicas en función de las necesidades de sus distritos.
En ese contexto, la ley ofrece a los municipios una herramienta de financiamiento temporal para intervenir en canales, desagües y otras estructuras que resultan fundamentales para reducir el impacto de las lluvias.
La medida busca acelerar las respuestas ante una posible emergencia climática, pero vuelve a exponer una discusión más amplia sobre la infraestructura pendiente, el financiamiento de las obras públicas y la capacidad de los municipios para afrontar fenómenos meteorológicos extremos.
