Proponen transformar el Puerto de Mar del Plata en un centro logístico internacional y sumar cruceros
El empresario Emilio Bustamante presentó un proyecto que contempla ampliar la infraestructura portuaria, impulsar las exportaciones y atraer embarcaciones turísticas. También cuestionó el modelo de administración actual y planteó la necesidad de generar nuevas inversiones y puestos de trabajo.
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El Puerto de Mar del Plata podría ampliar su actividad más allá de la pesca y convertirse en un centro logístico con conexiones internacionales. Esa es la propuesta de Emilio Bustamante, codirector de la Terminal de Contenedores Dos (TC2), quien planteó una serie de reformas destinadas a modernizar las instalaciones, fortalecer el comercio exterior y aprovechar el potencial productivo de la región.
La iniciativa fue desarrollada en su libro De la desidia al desarrollo. Miradas y propuestas para el Puerto de Mar del Plata, donde el empresario analiza los problemas que, desde su perspectiva, limitaron el crecimiento de la terminal marítima durante las últimas décadas.
“Un puerto que no se puede expandir no tiene futuro”, sostuvo Bustamante, al advertir que la falta de planificación, las dificultades para atraer inversiones y el deterioro de la infraestructura condicionan las posibilidades de desarrollo económico de la ciudad.
Uno de los principales proyectos contempla ampliar el Espigón III con 21.000 metros cuadrados adicionales y construir una línea de muelle de 340 metros. La intervención permitiría aumentar la capacidad operativa, facilitar el movimiento de contenedores y recibir embarcaciones de mayor tamaño.
Además, el empresario consideró necesario mejorar el dragado, adecuar los accesos marítimos y retirar los barcos abandonados o semihundidos que ocupan sectores destinados a la actividad comercial. Como antecedente, recordó que entre 2012 y 2014 la falta de dragado impidió el ingreso de buques portacontenedores.
Otra de las propuestas apunta a incorporar Mar del Plata a los circuitos internacionales de cruceros. Para lograrlo, sería necesario adaptar las instalaciones para recibir embarcaciones de más de 250 metros de largo, capaces de transportar entre 2.000 y 3.000 pasajeros.
Según explicó Bustamante, ya mantuvo conversaciones con operadoras internacionales interesadas en incluir a la ciudad entre sus destinos, aunque esa posibilidad dependería de mejoras en la infraestructura y los servicios. De concretarse, la iniciativa podría beneficiar a hoteles, restaurantes, comercios y empresas vinculadas con el turismo.
En materia de exportaciones, el proyecto busca conectar el transporte marítimo con el ferroviario y el terrestre, para reducir costos y facilitar la salida de productos regionales hacia otros mercados.
Como ejemplo, mencionó la situación de una empresa alimenticia de Balcarce que exporta gran parte de su producción a Brasil por camión, pese a encontrarse a menos de 60 kilómetros del puerto marplatense. Según los datos presentados por el empresario, el traslado terrestre alcanza un costo aproximado de 5.000 dólares por contenedor.
En ese sentido, planteó integrar la actividad portuaria con el Parque Industrial de Mar del Plata, el cordón frutihortícola y los sectores productivos de Balcarce y Tandil, para fortalecer la competitividad regional.
El empresario también destacó las posibilidades vinculadas con la exploración energética en el mar argentino. Recordó que durante la campaña de prospección petrolera de 2024, la Terminal de Contenedores Dos recibió 35 recaladas de buques de abastecimiento.
Por otra parte, cuestionó el funcionamiento del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata y propuso modificar su directorio para incorporar representantes de distintas actividades productivas, como la pesca, la industria alimentaria, los frigoríficos y el comercio exterior.
También pidió mayor participación del sector privado, incentivos para las empresas navieras y condiciones que permitan desarrollar inversiones a largo plazo. En ese contexto, señaló que la licitación de TC2 quedó desierta en diciembre de 2025 y atribuyó esa situación a la falta de previsibilidad de los pliegos.
Finalmente, Bustamante vinculó la necesidad de diversificar las actividades con la pérdida de más de 1.500 empleos en el procesamiento pesquero durante los últimos cuatro años, una cifra que consignó en su libro. Frente a ese escenario, consideró que el desarrollo de la logística, el transporte, el almacenamiento y los servicios marítimos podría abrir nuevas oportunidades laborales.
“El mundo portuario evoluciona y Mar del Plata va en el camino inverso. Debemos y podemos cambiar esta realidad”, concluyó el empresario, quien insistió en la necesidad de impulsar obras y decisiones que permitan recuperar el perfil comercial de la terminal marítima.
