Primavera y gatos: qué cuidados necesitan ante la llegada de los días más cálidos
El aumento de las temperaturas y las horas de luz puede modificar algunos hábitos de los felinos. Hidratación, exposición al sol, muda de pelo y prevención de golpes de calor son algunos de los aspectos a tener en cuenta.
:format(webp):quality(60)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/09/gato_4.webp)
Con la llegada de la primavera y el aumento progresivo de las temperaturas, algunos gatos pueden presentar cambios en sus hábitos cotidianos. Una mayor actividad, la muda de pelo y el interés por permanecer al sol son comportamientos frecuentes que requieren prestar atención a determinados cuidados.
Uno de los principales aspectos es la exposición al calor. Si bien los gatos suelen buscar sectores soleados para descansar, terrazas, pisos y otras superficies expuestas pueden alcanzar temperaturas elevadas y provocar lesiones. Los animales de pelaje claro, especialmente aquellos blancos o con nariz y piel rosadas, requieren mayor precaución frente a la radiación solar.
El cambio de estación también puede intensificar la muda. Durante el acicalamiento, los gatos ingieren parte del pelo suelto y, aunque normalmente atraviesa el sistema digestivo sin inconvenientes, en algunos casos puede acumularse y formar bolas de pelo. El cepillado regular permite retirar parte de ese exceso antes de que sea ingerido, especialmente en animales de pelo largo.
Los días con más horas de luz también pueden favorecer una mayor actividad. En gatos que viven dentro de casas o departamentos, incorporar momentos de juego contribuye a estimular el movimiento y su comportamiento natural. Cajas de cartón y juguetes diseñados para perseguir pueden utilizarse en sesiones breves y frecuentes, respetando los períodos de actividad y descanso del animal.
La hidratación adquiere especial importancia cuando aumenta la temperatura. Los gatos pueden mostrar una baja tendencia espontánea a beber agua, por lo que es recomendable mantener recipientes con agua limpia y fresca disponibles en distintos sectores de la vivienda.
Como referencia general, un gato adulto puede necesitar entre 200 y 250 mililitros de agua por día, aunque la cantidad varía según su peso, alimentación, actividad y las condiciones ambientales. Los alimentos húmedos también aportan líquidos debido a su elevado contenido de agua.
Algunos felinos prefieren beber agua en movimiento, por lo que observar las costumbres de cada animal puede ayudar a encontrar alternativas que favorezcan una hidratación adecuada.
Otro de los riesgos asociados con las temperaturas elevadas es el golpe de calor. Para prevenirlo, se recomienda evitar dejar a los animales dentro de vehículos, incluso durante períodos breves, proporcionarles espacios frescos y ventilados, limitar la actividad física intensa durante las horas de mayor temperatura y garantizar permanentemente el acceso al agua.
Ante signos de malestar relacionados con el calor o cambios importantes en el comportamiento, se recomienda realizar una consulta veterinaria.
La llegada de la primavera no necesariamente implica modificar por completo la rutina del gato, sino adaptar algunos cuidados. Una correcta hidratación, protección frente al calor, cepillado frecuente y espacios de juego pueden contribuir a su bienestar durante los meses de temperaturas más altas.
