Peñarol venció a San Martín y mantiene su invicto en la Liga Nacional
El equipo marplatense se impuso por 95 a 76 en el Polideportivo Islas Malvinas y consiguió su cuarta victoria consecutiva. Pérez Tapia y Luciano Guerra fueron las principales figuras de un triunfo que se construyó desde el primer tiempo.
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Peñarol continúa con su gran arranque en la Liga Nacional de Básquetbol. El conjunto marplatense derrotó por 95 a 76 a San Martín de Corrientes, sumó su cuarto triunfo consecutivo y conservó su condición de invicto en el torneo. Aunque no tuvo una de sus actuaciones más destacadas en lo colectivo, encontró en las individualidades de Pérez Tapia y Luciano Guerra las claves para resolver el encuentro.
El equipo dirigido por Leandro Ramella volvió a mostrar solidez defensiva y supo aprovechar las dificultades de su rival, que tuvo problemas para encontrar fluidez en ataque y nunca logró poner en riesgo seriamente la victoria local.
A diferencia de presentaciones anteriores, Peñarol no consiguió desplegar un juego tan armónico. Las conexiones ofensivas no fueron tan precisas, el movimiento de pelota perdió continuidad y los porcentajes de lanzamiento se mantuvieron dentro de parámetros habituales. Sin embargo, la jerarquía individual le permitió marcar diferencias desde el comienzo.
Pérez Tapia fue determinante durante el primer cuarto. Con confianza y efectividad, se hizo cargo de los ataques y encontró soluciones tanto con sus lanzamientos como con sus penetraciones hacia el canasto. Así, el conjunto marplatense consiguió establecer una ventaja superior a los diez puntos en los primeros minutos.
La diferencia se amplió con el ingreso de Luciano Guerra, quien aportó velocidad, lectura de juego y distintas resoluciones para quebrar la defensa correntina. El base tuvo una actuación sobresaliente y anotó 20 puntos durante la primera mitad, un registro que resultó clave para que Peñarol pudiera controlar el desarrollo.
Con esa ventaja, Ramella aprovechó para distribuir los minutos y darles participación a varios integrantes del plantel. Junto a Guerra y Thornton, también tuvieron espacio los juveniles Amán, Chiaraviglio y Bednarek. Peñarol llegó al descanso con una diferencia tranquilizadora de 48-32.
En el segundo tiempo, el equipo local administró la ventaja y reguló esfuerzos. San Martín logró aumentar su producción ofensiva cuando Peñarol bajó momentáneamente la intensidad defensiva, aunque nunca consiguió acercarse lo suficiente como para comprometer el resultado.
