Milei busca desplazar la tecnología china del Estado con apoyo de Estados Unidos
El Gobierno nacional negocia un acuerdo con Washington para modernizar las redes informáticas públicas y crear un centro de ciberseguridad. La iniciativa contempla un financiamiento estadounidense de hasta 13,9 millones de dólares y apunta a reforzar la protección frente a ataques digitales.
:format(webp):quality(60)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/07/trump_y_milei.webp)
El Gobierno de Javier Milei avanza en negociaciones con Estados Unidos para implementar un programa destinado a reemplazar progresivamente equipamiento tecnológico de origen chino utilizado en organismos estatales y fortalecer los sistemas de protección informática del país.
La iniciativa, impulsada junto con la administración de Donald Trump, contempla la creación de un centro nacional de operaciones de ciberseguridad, que permitirá supervisar redes gubernamentales, detectar amenazas digitales y coordinar respuestas ante posibles ataques informáticos.
Según trascendió, el Departamento de Estado estadounidense prevé destinar hasta 13.912.185 dólares durante un período de tres años para acompañar el desarrollo del proyecto. El financiamiento estará orientado principalmente al diseño de infraestructura tecnológica, la evaluación de sistemas existentes y la capacitación de especialistas argentinos.
Uno de los objetivos centrales será revisar el equipamiento instalado en las redes del sector público, particularmente los dispositivos de la empresa china Huawei, señalados por Washington como potencialmente sensibles para la seguridad informática.
El programa comenzaría con un relevamiento de los sistemas, centros de datos y redes utilizados por el Estado nacional. A partir de ese diagnóstico, se establecerán prioridades para sustituir o aislar aquellos componentes considerados riesgosos, procurando evitar interrupciones en los servicios esenciales.
Además, se prevé implementar herramientas de monitoreo permanente capaces de identificar actividades sospechosas, registrar incidentes y facilitar la coordinación entre distintos organismos públicos.
El nuevo centro operativo funcionaría bajo la órbita del Centro Nacional de Ciberseguridad, organismo creado para proteger los activos digitales estratégicos del Estado y las infraestructuras críticas del país.
Sin embargo, el aporte económico estadounidense no cubriría la totalidad de los gastos. Argentina deberá afrontar principalmente la adquisición de nuevos equipos, programas informáticos y los costos necesarios para mantener en funcionamiento la estructura.
La propuesta también incluye la formación de profesionales argentinos, con el propósito de que el sistema pueda operar de manera autónoma una vez finalizada la asistencia internacional.
El acercamiento tecnológico entre ambos países se produce en medio de las tensiones comerciales y estratégicas entre Estados Unidos y China, especialmente por la utilización de equipamiento asiático en sectores considerados fundamentales para la seguridad nacional.
En ese contexto, el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, volvió a cuestionar recientemente la utilización de tecnología china y advirtió sobre los riesgos que, según Washington, podría representar para la protección de información sensible.
Por su parte, la representación diplomática china rechazó las acusaciones y cuestionó los intentos de trasladar la disputa geopolítica entre ambas potencias a terceros países.
Mientras continúan las negociaciones, el Ejecutivo argentino analiza establecer nuevos requisitos de seguridad para proveedores tecnológicos que participen en redes públicas, centros de datos e infraestructura estratégica.
El acuerdo todavía se encuentra en desarrollo, pero representa un nuevo paso en el alineamiento tecnológico y político del Gobierno argentino con Estados Unidos, en un escenario internacional marcado por la competencia por el control de las telecomunicaciones y la seguridad digital.
