Malvinas: Londres tendrá la última palabra sobre las nuevas licencias para explotar petróleo y gas
El Gobierno británico confirmó que cualquier nuevo permiso para la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas deberá recibir la autorización final del secretario de Estado de Asuntos Exteriores. La definición se conoce en medio de las tensiones con Argentina por el proyecto petrolero Sea Lion.
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El Reino Unido confirmó que las nuevas licencias destinadas a la exploración y explotación de petróleo y gas en las Islas Malvinas deberán contar con la aprobación final del Gobierno británico.
La medida quedó formalizada en una respuesta presentada el 1° de octubre ante la Cámara de los Lores. Allí, el subsecretario parlamentario Lord Wood of Anfield explicó que, aunque la administración de las islas mantiene las competencias regulatorias y ambientales sobre los proyectos, cualquier nueva licencia necesitará el consentimiento del secretario de Estado de Asuntos Exteriores.
La aclaración surgió luego de una consulta realizada por el legislador conservador Lord Moynihan, quien había pedido precisiones sobre los proyectos de hidrocarburos y la intervención de Londres en las autorizaciones.
La decisión se conoce en medio de las renovadas tensiones entre Argentina y el Reino Unido por la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur. El Gobierno argentino avanzó en las últimas semanas con medidas administrativas y acciones legales contra compañías relacionadas con actividades hidrocarburíferas en la zona.
Uno de los principales puntos de conflicto es Sea Lion, el proyecto petrolero ubicado al norte de las islas y operado por Navitas Petroleum junto a Rockhopper Exploration. Sin embargo, el emprendimiento funciona bajo licencias ya existentes, por lo que la disposición anunciada para los nuevos permisos no implica por sí misma una modificación de esas concesiones.
Por su parte, el Reino Unido volvió a sostener que los habitantes de las islas tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales bajo el principio de autodeterminación. Argentina rechaza esa posición y sostiene que existe una disputa de soberanía que debe resolverse mediante negociaciones bilaterales.
La definición británica agrega así un nuevo elemento a la disputa por la explotación de hidrocarburos en el área, al establecer que Londres tendrá la instancia final de aprobación para cualquier nueva licencia.
