Francia impone toques de queda tras violentos saqueos y casi 2.400 detenidos
El Gobierno francés dispuso restricciones nocturnas en distintas ciudades luego de un fin de semana marcado por disturbios, comercios saqueados y enfrentamientos con la Policía. Las protestas comenzaron por el aumento del costo de vida.
:format(webp):quality(60)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/10/gfd_2.webp)
Francia atraviesa una grave crisis de seguridad tras un fin de semana de protestas y saqueos que dejó cerca de 2.400 personas detenidas y alrededor de 1.000 agentes heridos. Ante la escalada de violencia, el primer ministro, Sébastien Lecornu, ordenó implementar toques de queda parciales en distintas localidades del país.
La decisión fue anunciada este lunes 19 de octubre, después de una reunión de emergencia en el Ministerio del Interior. Las autoridades también analizaron medidas de asistencia económica para los comerciantes afectados, mecanismos de cobertura de seguros y acciones judiciales contra los responsables de los disturbios.
Las manifestaciones comenzaron como reclamos estudiantiles por las condiciones educativas, pero se extendieron a otros sectores de la sociedad debido al aumento de la inflación, el costo de vida y el deterioro de los servicios públicos.
Durante la jornada del sábado, unas 550.000 personas participaron de las movilizaciones, según cifras oficiales, mientras que la central sindical CGT elevó la estimación a 800.000. Aunque gran parte de las protestas se desarrolló de manera pacífica, se registraron enfrentamientos, incendios y ataques a comercios.
Comercios saqueados y enfrentamientos con la Policía
Según los reportes difundidos, alrededor de 1.500 establecimientos fueron saqueados en al menos diez ciudades francesas, entre ellas París, Marsella, Niza, Burdeos, Lille y Toulouse.
En París, las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a grupos que arrojaban objetos y elementos pirotécnicos. En Marsella, más de un centenar de policías resultaron heridos, mientras que en Limoges un incendio provocó importantes daños en el edificio municipal.
El presidente Emmanuel Macron reconoció fallas en la planificación de los operativos de seguridad y aseguró que los responsables de los saqueos deberán responder ante la Justicia. Sin embargo, descartó por el momento declarar el estado de emergencia.
Por su parte, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, presentó su renuncia tras los incidentes, pero el mandatario decidió rechazarla y le solicitó esclarecer las deficiencias en la prevención de los hechos.
Restricciones nocturnas y nuevas protestas
Algunas localidades ya habían establecido medidas de seguridad antes del anuncio nacional. En Denain, las autoridades dispusieron un toque de queda de 21 a 6, vigente hasta el 25 de octubre, mientras que en sectores de Guadalupe se aplicaron restricciones nocturnas para menores de edad.
Además, en Marsella se prohibieron las manifestaciones y concentraciones durante parte de este lunes, como medida preventiva frente a posibles nuevos enfrentamientos.
Mientras el Gobierno busca recuperar la normalidad, organizaciones sindicales y el movimiento de los chalecos amarillos convocaron nuevas movilizaciones para el 5 de noviembre, por lo que la tensión social podría continuar durante las próximas semanas.
