El Gobierno busca ampliar los créditos hipotecarios con más fondos para los bancos
El Ministerio de Economía evalúa extender los plazos de financiamiento para las entidades bancarias y facilitar el acceso a préstamos destinados a la compra de viviendas. La iniciativa contempla recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad y acuerdos con organismos internacionales.
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El Gobierno nacional analiza ampliar los recursos destinados a los bancos para impulsar el crédito hipotecario, mediante modificaciones en el sistema de financiamiento que comenzó a implementarse durante los últimos meses. El objetivo es ofrecer mejores condiciones a las entidades financieras y favorecer el otorgamiento de préstamos para la adquisición de viviendas.
La iniciativa es evaluada por el Ministerio de Economía, luego de las primeras dos licitaciones realizadas con fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). Los resultados mostraron una marcada preferencia de los bancos por las alternativas de financiamiento de mayor duración, lo que llevó al equipo económico a considerar nuevos plazos.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, explicó que actualmente los recursos se ofrecen por períodos de uno y cinco años, aunque existe la posibilidad de extenderlos. Según detalló, en la última licitación el 98% de las ofertas se concentró en el tramo de cinco años, mientras que la opción de menor duración tuvo una participación reducida.
Esta situación responde a una de las principales dificultades del sistema hipotecario: los bancos necesitan contar con financiamiento de largo plazo para otorgar préstamos que pueden extenderse durante 15 años o más. Sin embargo, buena parte de los recursos que reciben las entidades tiene vencimientos considerablemente más cortos.
En agosto, el Gobierno anunció un programa de $2 billones provenientes del FGS, con licitaciones de $200.000 millones destinadas a fortalecer el financiamiento hipotecario. Hasta el momento, se concretaron dos convocatorias, una en septiembre y otra en octubre, que permitieron adjudicar un total de $400.000 millones entre distintas entidades financieras.
El esquema vigente contempla dos alternativas: préstamos de fondos a un año, con una tasa mínima de UVA más 2,5%, y colocaciones a cinco años, con una tasa mínima de UVA más 4,5%. La posibilidad de ampliar estos períodos busca reducir las diferencias entre los vencimientos del financiamiento bancario y los plazos de devolución de las hipotecas.
De acuerdo con lo señalado por Daza, la implementación del mecanismo también estuvo acompañada por una reducción de las tasas hipotecarias. Mientras que anteriormente algunas entidades ofrecían préstamos con intereses de entre UVA más 9% y UVA más 12%, varios bancos comenzaron a presentar alternativas por debajo del 7,5% adicional a la actualización por UVA.
Uno de los casos destacados es el del Banco Ciudad, que participó de ambas licitaciones y utilizó los recursos obtenidos en la primera convocatoria. Entre septiembre y octubre, la entidad concretó 200 créditos hipotecarios por $16.800 millones, destinados a operaciones de compra de viviendas. Estas financiaciones contaron además con una bonificación de tasas para primera vivienda.
Paralelamente, el equipo económico mantiene conversaciones con organismos internacionales, entre ellos el Banco Mundial, para desarrollar nuevas herramientas que permitan incrementar la disponibilidad de fondos y ampliar las posibilidades de financiamiento.
No obstante, desde el Gobierno reconocen que el mecanismo todavía se encuentra en una etapa inicial y que, por sí solo, no resolverá las dificultades estructurales del mercado hipotecario argentino.
Por el momento, la extensión de los plazos continúa en evaluación y no existe una decisión definitiva. La expectativa oficial es que una mayor disponibilidad de recursos de largo plazo permita sostener la oferta de créditos y generar nuevas oportunidades para quienes buscan acceder a una vivienda propia.
