El Colegio de Médicos bonaerense repudia una ley de objeción de conciencia que ingresó a la Cámara de Diputados
El Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires expresó su rechazo a la iniciativa impulsada por el diputado Juan José Esper, que busca proteger a los profesionales de la salud que se nieguen a realizar determinadas prácticas por motivos éticos, morales o religiosos. La entidad sostuvo que la propuesta parte de una situación que no se condice con la realidad del ejercicio profesional.
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El proyecto presentado por el diputado bonaerense Juan José Esper, de Derecha Popular, abrió una nueva discusión en torno a la objeción de conciencia en el ámbito sanitario. La iniciativa busca establecer un marco de protección para los profesionales de la salud que decidan no participar de determinadas prácticas por razones vinculadas con sus convicciones personales.
Según explicó Esper, el objetivo es evitar que los médicos y otros profesionales matriculados puedan recibir sanciones disciplinarias, apercibimientos o consecuencias laborales y profesionales por ejercer legítimamente su libertad de conciencia. El legislador argumentó que ese derecho se encuentra protegido por la Constitución Nacional y por tratados internacionales con jerarquía constitucional.
Sin embargo, la propuesta recibió cuestionamientos del Colegio de Médicos bonaerense, que manifestó su rechazo al proyecto y puso en duda el diagnóstico sobre el cual se construyó la iniciativa. Desde la entidad señalaron que no existe una política institucional destinada a perseguir o sancionar a los médicos que ejercen la objeción de conciencia.
La iniciativa de Esper pretende establecer que ningún profesional de la salud pueda ser sancionado por la entidad de colegiación obligatoria debido al ejercicio de la objeción de conciencia, siempre que se trate de una decisión vinculada con sus convicciones éticas, morales o religiosas.
En los fundamentos de la iniciativa, Esper planteó que las instituciones profesionales deben respetar la libertad de conciencia de sus matriculados y evitar que resoluciones internas puedan convertirse, en los hechos, en mecanismos disciplinarios sobre las convicciones personales de los trabajadores de la salud.
“Es indispensable fijar límites legislativos claros”, sostuvo el legislador al defender su proyecto, al tiempo que remarcó la necesidad de resguardar, según su postura, el derecho a la vida, la libertad y la objeción de conciencia.
El planteo apunta, principalmente, a que la objeción de conciencia ya forma parte del marco jurídico y profesional existente y que no se registra, según la institución, una persecución sistemática contra quienes recurren a ella.
El debate queda ahora abierto en la Legislatura bonaerense, donde la iniciativa deberá atravesar el tratamiento parlamentario correspondiente.
