EDEA detectó múltiples irregularidades en barrios privados del sur de Mar del Plata
Se realizaron alrededor de 1500 inspecciones, donde se hallaron medidores adulterados, conexiones clandestinas y derivaciones de energía, según detalló el jefe de Normalización de Pérdidas de la empresa, Fernando Rigonat.
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La empresa distribuidora de energía EDEA realizó alrededor de 1500 inspecciones en distintos sectores de Mar del Plata, con especial foco en los barrios privados de la zona sur donde se detectaron “todo tipo de irregularidades, desde medidores adulterados, conexiones clandestinas a la red y derivaciones de energía”, según detalló el jefe de Normalización de Pérdidas de la empresa, Fernando Rigonat.
Rigonat señaló en declaraciones a El Marplatense que EDEA realiza controles periódicos sobre los sistemas de medición y los suministros en toda su área de concesión. En ese sentido, detalló que “en la zona de Mar del Plata se realizan más de 2500 controles mensuales” y que, específicamente en los barrios privados del sur de la ciudad, “se realizaron a la fecha alrededor de 1500 inspecciones”.
Como resultado de esos operativos, el responsable del área indicó que se detectaron diferentes tipos de irregularidades. “Se encontraron todo tipo de irregularidades. Desde medidores adulterados, conexiones clandestinas a la red y derivaciones de energía”, explicó.
Más allá del perjuicio económico para la empresa y el incumplimiento administrativo, Rigonat remarcó que el fraude eléctrico implica un riesgo significativo para la seguridad de las personas. “Todo este tipo de irregularidades o de conexiones irregulares están fuera de toda norma, por lo cual comprometen la seguridad de las personas en primera instancia”, sostuvo.
En esa línea, advirtió sobre las consecuencias que pueden generar estas maniobras: “Esas conexiones clandestinas pueden llegar a tener recalentamiento y producir incendios, aunque también pueden llegar a producir electrificaciones de partes que habitualmente no tienen que estar con tensión, como pueden ser edificios, fachadas, instalaciones donde se encuentran los medidores, gabinetes”.
Asimismo, destacó que estas situaciones representan un peligro tanto dentro de los inmuebles como en espacios comunes. “El riesgo, además de constituir un delito por el robo de energía, constituye un grave peligro para la seguridad en vía pública”, afirmó.
Respecto a la metodología de trabajo, el jefe de Normalización de Pérdidas explicó que los controles abarcan las redes de baja tensión, los enlaces con las unidades de medición y los propios medidores. Sobre la selección de los lugares donde se realizan los operativos, indicó que “estas inspecciones son direccionadas por barrio, por zona geográfica, lo cual comprende la inspección de todos los suministros de determinada área”.
Además, señaló que en algunos casos las verificaciones se realizan a partir de “análisis específicos de consumo” de los suministros comprendidos en alguna determinada zona. También destacó la participación de los vecinos al remarcar que “actuamos ante denuncias totalmente anónimas que realizan los vecinos u otros usuarios”.
En cuanto al procedimiento posterior a la detección de una irregularidad, Rigonat explicó que la empresa inicia las actuaciones correspondientes para recuperar la energía utilizada sin registro y aplicar las sanciones previstas. “En todos los casos se labraron las actas de fraude correspondientes en función de las cuales se va a hacer un recupero de la energía tomada sin registro en la medición, por lo cual no fue pagada, más los cargos y multas que correspondan de acuerdo al contrato de concesión”, detalló.
El representante de EDEA aclaró que algunos casos pueden derivar en acciones judiciales. “Queda después la evaluación de que en muchos casos se hacen las denuncias penales correspondientes en el caso que puedan corresponder”, concluyó Rigonat.
