Don Emilio: “Es uno de los barrios olvidados”
La falta de mantenimiento, los problemas de seguridad y el estado de las calles son algunas de las problemáticas que envuelven al barrio.
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Gabriela conoce Don Emilio desde hace años. También estuvo al frente de la sociedad de fomento y conoce de cerca los problemas del barrio.
Su diagnóstico es directo: “Poca atención”. Y enumera: “Baches, basurales, poca iluminación, plaza sin vida”.
Para Gabriela, no se trata de un problema reciente. “Siempre más o menos lo mismo”, dice. Y apunta más arriba: “Más allá de la autoridad que esté, uno de los barrios olvidados”.
El reclamo también tiene que ver con las obras. Gabriela sostiene que los vecinos pagan sus impuestos y que todavía hay pocas cuadras que esperan el asfalto. “Años que hacemos gente pagando impuestos, no toda la gente es que no paga”, señala en diálogo con El Marplatense.
Las calles mejoradas tampoco están como antes. “Mejorado hace años era muy bueno. Ahora piedra grande y polvo”, describe. El tránsito pesado empeora la situación. Don Emilio es un barrio industrial, con fábricas y circulación constante de camiones. “Unas pasadas de tránsito pesado y se va”, explica.
Gabriela también recuerda su paso por la sociedad de fomento. “Estuve al frente de la sociedad de fomento hace algunos años, hay que ocuparse bastante”, cuenta. Parte de ese trabajo estaba puesto en generar actividades para los vecinos. “Para que el barrio tenga actividades y la gente esté ocupada”, explica.
Pero la preocupación más fuerte aparece cuando habla de seguridad.
“Seguridad nada, cuando se necesita patrulleros no hay”, afirma. Según cuenta, la respuesta habitual es que el área que deben cubrir los móviles es demasiado grande.
“Esa es la respuesta”, dice.
En la esquina de su casa hay un auto incendiado. Sigue allí.
“¿Cómo llegó ahí? Nadie le interesa. ¿Quién lo saca?”, se pregunta Gabriela.
A ese episodio suma otro reclamo: la venta de drogas en la zona. “Tema droga, venden y nadie hace nada”, sostiene.
Para Gabriela, los problemas del barrio se acumulan. Las calles, los basurales, la iluminación, la plaza y la seguridad forman parte de un mismo reclamo.
“Siempre es más o menos lo mismo”, repite.
