Alvarado, el Minella y otra disputa entre Neme y Kicillof
El "Torito" pudo sostener su localía ante Olimpo después de una semana de incertidumbre. Las gestiones del intendente Agustín Neme y del tesorero Fabián Mesina fueron determinantes para garantizar el partido en Mar del Plata, en medio de nuevas diferencias entre el Municipio y el gobierno de Axel Kicillof.
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Alvarado finalmente pudo jugar este domingo ante Olimpo en el estadio José María Minella. El partido, correspondiente a la última fecha de la Zona B del Federal A, terminó 1 a 1 y permitió al conjunto marplatense avanzar a los cuartos de final con ventaja deportiva. Sin embargo, llegar al domingo no fue sencillo. Durante la semana previa existieron dudas sobre la posibilidad de que el “Torito” pudiera ejercer su localía debido a las condiciones de seguridad requeridas por la provincia de Buenos Aires para el encuentro.
En ese escenario, la intervención del intendente de General Pueyrredon, Agustín Neme, junto al tesorero de Alvarado, Fabián Mesina, resultó clave para destrabar la situación y garantizar que el club pudiera jugar en la ciudad, según información de fuentes vinculadas a la institución a las que tuvo acceso El Marplatense.
El episodio volvió a poner en evidencia las diferencias entre el Municipio y el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Aprevide organismo dependiente del Ministerio de Seguridad bonaerense, tiene a su cargo la regulación y prevención de la violencia en los espectáculos deportivos en territorio provincial.
El reclamo de fondo para Alvarado no es solamente deportivo. El costo de los operativos de seguridad representa una carga significativa para una institución que atraviesa una situación económica crítica. El club realizó esta semana una Asamblea Extraordinaria y pidió el acompañamiento de sus socios para afrontar los próximos compromisos. Entre las medidas adoptadas se establecieron bonos, aportes adicionales para acompañantes y un alias oficial para recibir donaciones. Además, el tesorero Fabián Messina expuso públicamente las dificultades financieras de la institución y señaló que la recaudación de los partidos se volvió especialmente importante en un contexto económico que limita la concurrencia.
Según la información aportada por fuentes vinculadas al club, para el encuentro frente a Olimpo se dispuso un operativo de alrededor de 180 efectivos policiales. Desde la institución sostienen que una reducción de ese número permitiría disminuir considerablemente el costo de abrir el estadio y organizar cada partido.
La discusión adquiere una dimensión especial porque Alvarado disputa actualmente el Federal A, tercera categoría del fútbol argentino, y no el Nacional B.
Desde el club consideran que el despliegue requerido resulta desproporcionado para el tipo de partido y para el perfil actual de su público, donde concurren especialmente familias. El planteo que circula dentro de la institución es concreto: si se reduce a la mitad la cantidad de efectivos, el ahorro podría rondar los $10 millones por encuentro, de acuerdo con estimaciones transmitidas desde el entorno del club. Se trata de una cifra especialmente significativa para una institución que atraviesa una situación económica delicada. El reclamo de Alvarado también apunta a revisar los criterios con los que se determina la cantidad de efectivos necesarios para cada encuentro.
La situación de Alvarado aparece en un momento de fuerte confrontación entre Agustin Neme y el gobierno de Kicillof. La lectura que realizan sectores cercanos al Municipio es que las decisiones provinciales terminan trasladando costos a los clubes marplatenses, en un momento en que las instituciones deportivas necesitan precisamente acompañamiento y alivio para sostener sus estructuras. Según trascendió desde sectores cercanos al club también habrían cuestionado la falta de apoyo de dirigentes políticos vinculados a Axel Kicillof, sostienen que podrían haber promovido contactos con autoridades de Aprevide, con el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, o incluso con el propio gobernador. Según indicaron, algunos de esos referentes habrían estado presentes en el acto realizado el sábado en Avellaneda, ámbito en el que, consideran, se podrían haber impulsado gestiones relacionadas con el operativo de seguridad dispuesto para Alvarado.
En ese escenario, el intendente Agustin Neme optó por involucrarse directamente. La articulación entre el Jefe comunal y el tesorero de la institución Fabian Mesina permitió que el equipo pudiera disputar el encuentro en el Minella después de una semana en la que la realización del partido estuvo rodeada de incertidumbre.
El caso Alvarado agrega ahora una nueva dimensión al conflicto, donde la discusión ya no pasa solamente por la seguridad, sino también por el costo que las decisiones provinciales generan sobre instituciones deportivas que atraviesan una fuerte crisis económica. Desde el entorno municipal sostienen que el Municipio debe acompañar a los clubes de la ciudad cuando enfrentan dificultades, aun cuando las competencias vinculadas a la seguridad de los espectáculos deportivos corresponden a la Provincia.
En paralelo, según trascendidos de fuentes cercanas al club, en los próximos días el intendente se asociaría a Alvarado en el marco de la campaña que tiene como objetivo fortalecer las finanzas del club y ampliar el respaldo de la comunidad. De acuerdo con esas versiones, Agustín Neme sería el primero en asociarse, como una señal de acompañamiento y apoyo a un club de la ciudad.
Para Neme, el episodio representó una oportunidad de exhibir uno de los ejes que viene marcando desde el comienzo de su gestión, la de un Municipio que pretende intervenir activamente ante los problemas de la ciudad, incluso cuando la responsabilidad formal corresponde a la Provincia de Buenos Aires.
