Día Mundial de los Animales: los otros habitantes de Mar del Plata que también necesitan cuidado
La fecha que se conmemora cada 4 de octubre pone el foco en la protección de la fauna y adquiere un significado particular en una ciudad donde numerosas especies conviven a pocos metros de vecinos y turistas.
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Hablar de animales en Mar del Plata no significa solamente pensar en perros y gatos. La relación de la ciudad con el mar hace que lobos marinos, aves costeras y otros ejemplares de fauna silvestre formen parte habitual del paisaje, mientras que ocasionalmente también pueden encontrarse animales que llegan a las playas para descansar o presentan algún problema de salud.
En el Día Mundial de los Animales, que se celebra este 4 de octubre, esa convivencia abre una pregunta importante: ¿qué hay que hacer cuando un animal silvestre aparece en la costa?
Uno de los grandes símbolos marplatenses es el lobo marino de un pelo. La especie puede observarse en el Puerto, donde existe una reserva faunística destinada a su protección. Su presencia está tan ligada a la identidad local que los tradicionales lobos de piedra de la Rambla se convirtieron en una de las imágenes más reconocibles de la ciudad.
Sin embargo, cuando un ejemplar aparece descansando fuera de los sectores donde habitualmente se los observa, acercarse para conseguir una fotografía o intentar devolverlo al agua no es una buena idea.
La recomendación general frente a la fauna silvestre es mantener distancia, no tocar a los ejemplares, no alimentarlos y evitar que las mascotas se aproximen. Si el animal presenta signos de enfermedad o es encontrado muerto, tampoco debe manipularse y corresponde dar aviso a las autoridades competentes.
La costa bonaerense es parte de un ambiente mucho más amplio y dinámico. Diferentes especies de aves y mamíferos utilizan el litoral para alimentarse, descansar o desplazarse, por lo que su presencia en una playa no significa necesariamente que necesiten intervención humana.
En ese sentido, respetar la distancia también constituye una forma de protección. Alimentar a un animal silvestre, perseguirlo, rodearlo entre varias personas o permitir que un perro se acerque puede alterar su comportamiento y generar riesgos tanto para el ejemplar como para quienes se encuentran alrededor.
La conmemoración del Día Mundial de los Animales encuentra así en Mar del Plata una dimensión particular. En una ciudad cuya identidad está atravesada por el océano y su fauna, cuidar a los animales también implica aprender a compartir con ellos la costa sin interferir en su vida silvestre.
