Crece la tensión por los retiros voluntarios: ATE llevará su protesta a la Quinta de Olivos
El gremio rechazó el nuevo régimen de retiros voluntarios que alcanza a más de 21 mil trabajadores de la administración pública. Rodolfo Aguiar denunció presiones para abandonar los puestos de trabajo y convocó a una protesta frente a la residencia presidencial.
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La tensión entre el Gobierno nacional y los trabajadores estatales sumará un nuevo capítulo esta semana. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció una movilización a la Quinta Presidencial de Olivos para el miércoles 21 de octubre, a las 17, en rechazo al plan de retiros voluntarios impulsado por la administración de Javier Milei.
La convocatoria, que se desarrollará bajo la consigna “No se aguanta más”, surge luego de la oficialización de un régimen destinado a reducir la planta de personal de la Administración Pública Nacional. Según las estimaciones difundidas por el sindicato, la medida alcanza a 21.187 empleados públicos.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, cuestionó duramente la iniciativa y aseguró que detrás de la propuesta existe un mecanismo de presión sobre los trabajadores para que abandonen sus puestos.
“No es retiro voluntario, es despido extorsivo”, afirmó el dirigente, quien advirtió que la posibilidad de perder el empleo y la cobertura médica condiciona la libertad de decisión de los empleados alcanzados.
El nuevo esquema contempla distintas modalidades de compensación económica según la edad, la antigüedad y la situación previsional de cada trabajador. Sin embargo, uno de los puntos más cuestionados por el gremio es que quienes acepten el retiro no podrán reincorporarse al Sector Público Nacional durante ocho años.
Además, los cargos que queden vacantes como consecuencia de las desvinculaciones serán eliminados, una disposición que ATE considera parte de una estrategia de reducción permanente de la estructura estatal.
El sindicato también manifestó su preocupación por la situación de los empleados que desempeñan funciones de representación gremial, ya que quienes tengan mandatos sindicales vigentes o sean candidatos a delegados deberán renunciar a esa condición para acceder al programa.
La decisión de movilizarse hasta Olivos responde a la intención de trasladar el reclamo directamente al entorno presidencial. Aguiar sostuvo que el Gobierno concentra buena parte de su actividad política en la residencia oficial y consideró necesario visibilizar allí el conflicto.
La protesta también incluirá reclamos por la pérdida del poder adquisitivo, los acuerdos salariales por debajo de la inflación, la falta de renovación de contratos y la reducción de puestos de trabajo en distintos organismos públicos.
Desde ATE advirtieron que el conflicto podría profundizarse si el Ejecutivo mantiene su política de reducción de personal. El sindicato anticipó que enfrentará el régimen mediante medidas de acción directa y cuestionó las consecuencias que, a su entender, podría tener el recorte sobre la prestación de servicios públicos.
Por su parte, el Gobierno nacional enmarca el programa de retiros voluntarios dentro de su política de reorganización administrativa y reducción del gasto estatal, con el objetivo de disminuir la estructura del sector público.
En este escenario, la movilización del miércoles se perfila como una nueva demostración del enfrentamiento entre el Ejecutivo y los gremios estatales, en medio de una discusión que vuelve a poner en el centro el futuro del empleo público y el alcance del ajuste sobre la administración nacional.
