Boca, campeón en un final para la historia
El Xeneize derrotó 1 a 0 a Defensa y Justicia en La Bombonera gracias a un tanto de Enner Valencia en tiempo de descuento y se consagró campeón de la Liga Profesional. Cuando el título parecía escaparse rumbo a Rosario, el delantero ecuatoriano apareció en la última jugada para desatar la locura de todo Boca.
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Boca Juniors vivió una tarde inolvidable en La Bombonera. En el marco de la última fecha del torneo, el equipo de Leandro Paredes como capitán necesitaba ganar para mantener sus aspiraciones al título frente a Defensa y Justicia. Sin embargo, el encuentro se encaminaba hacia un empate sin goles que favorecía a Rosario Central en la definición de la tabla anual.
El conjunto xeneize fue el que más buscó durante gran parte del partido, pero se encontró con la resistencia del Halcón y con la ansiedad propia de una definición de campeonato. Con el correr de los minutos, el nerviosismo se apoderó de las tribunas mientras las noticias que llegaban desde otras canchas no resultaban alentadoras.
Cuando parecía que la historia estaba escrita, llegó el momento decisivo. A los 50 minutos del segundo tiempo, Enner Valencia aprovechó la última oportunidad de la tarde y marcó el 1 a 0 que cambió el destino del campeonato. Tras una revisión del VAR, el gol fue convalidado y La Bombonera explotó en un festejo que quedará grabado en la memoria de los hinchas.
El delantero ecuatoriano, que había ingresado en reemplazo de Paredes, se convirtió en el héroe de la jornada. "Soy agradecido con Riquelme por confiar en mí y traerme al club más grande de América Latina", expresó tras el encuentro, visiblemente emocionado por el tanto que valió un campeonato.
Con la victoria, Boca alcanzó los 63 puntos y terminó por encima de Rosario Central en la clasificación, asegurándose el título de la Liga Profesional. Además, la conquista significó el primer campeonato de Juan Román Riquelme como presidente de la institución.
Tras el pitazo final llegó la vuelta olímpica y la entrega del trofeo. Jugadores, cuerpo técnico e hinchas celebraron una consagración que tuvo todos los ingredientes de una definición épica: sufrimiento, suspenso y un gol en la última jugada para transformar una tarde de incertidumbre en una fiesta inolvidable.
