Alonso aseguró que bajaron “drásticamente” las entraderas y destacó el trabajo conjunto con Nación y Municipio
Desde la Jefatura Departamental, el ministro bonaerense destacó la coordinación entre las distintas jurisdicciones, anticipó nuevos allanamientos y valoró el refuerzo del patrullaje. También valoró el regreso de Guillermo Montenegro a la Municipalidad..
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El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, aseguró que las entraderas disminuyeron “drásticamente” en Mar del Plata durante los últimos meses y destacó el trabajo coordinado entre la Provincia, el Gobierno nacional y el Municipio. Durante una ronda de prensa en la puerta de la Jefatura Departamental, también se refirió a las investigaciones contra bandas delictivas, la situación de las chatarreras, los recursos policiales y el impacto de las dificultades económicas y sociales en la seguridad.
Alonso sostuvo que la articulación entre las distintas jurisdicciones forma parte de una tarea cotidiana y remarcó que cada nivel del Estado tiene responsabilidades específicas. En ese sentido, destacó el papel del gobierno local en la administración del espacio público y la convivencia. “La municipalidad tiene un rol importantísimo en lo que es la seguridad”, afirmó.
En cuanto a la Provincia, explicó que la Policía interviene en la prevención y represión del delito, además de participar en las investigaciones vinculadas con causas judiciales. Sobre la relación con el Gobierno nacional, señaló que mantuvieron varias reuniones con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, para avanzar en el intercambio de información criminal.
“Hay una fuerte presencia de las fuerzas federales que están para combatir los delitos de competencia federal, fundamentalmente el narcotráfico, y entonces tenemos una tarea cotidiana de coordinación”, afirmó.
El ministro también destacó el funcionamiento de una mesa de trabajo en Mar del Plata destinada a intercambiar información sobre las bandas delictivas que operan en la ciudad. En ese marco, valoró la relación con el fiscal general Fabián Fernández Garello y aseguró que ambos impulsaron investigaciones importantes.
Como ejemplos, mencionó la reciente desarticulación de una banda y las pesquisas sobre desarmaderos. Además, anticipó nuevos procedimientos para los próximos días. “Ahora en estos días también va a haber allanamientos importantes que pronto se van a conocer”, adelantó.
Consultado sobre las modalidades delictivas que generan mayor preocupación en Mar del Plata, entre ellas las entraderas, la venta de estupefacientes y los delitos cometidos por menores de edad, Alonso destacó los resultados de las investigaciones y del trabajo coordinado durante los últimos meses.
Según explicó, se desarrollaron tareas de capacitación y fortalecimiento de los equipos de investigación, además de una labor conjunta con la fiscalía. El ministro sostuvo que los resultados comenzaron a hacerse más notorios durante los últimos dos meses.
“Ustedes vieron cómo se redujeron las entraderas drásticamente”, afirmó. También señaló que están disminuyendo los robos automotores y otros delitos. Para Alonso, la intervención conjunta de las distintas áreas contribuye a mejorar los resultados en materia de prevención y persecución del delito.
Otro de los temas abordados fue la situación de las chatarreras, luego de operativos realizados contra establecimientos investigados por su posible vinculación con actividades delictivas. La consulta también incluyó el incendio de vehículos en la vía pública para extraer cables y la continuidad de la actividad de algunos de esos comercios.
Al respecto, Alonso explicó que las investigaciones policiales se ponen a disposición de la Justicia y que los establecimientos pueden funcionar siempre que desarrollen una actividad lícita. “Nosotros, mientras que la actividad sea lícita, no va a estar prohibida”, afirmó.
De todos modos, aseguró que las autoridades continuarán trabajando para prevenir situaciones de ese tipo y evaluar mecanismos que impidan que esos establecimientos sean utilizados para canalizar actividades delictivas.
Alonso también se refirió a los recursos disponibles para la Policía y destacó la incorporación de nuevos móviles para reforzar la prevención en la ciudad. En ese punto, cuestionó la demora del Municipio en utilizar los fondos que había recibido de la Provincia durante el año pasado, en el marco del Fondo de Fortalecimiento de Seguridad, destinados a la compra de patrulleros.
“Fue muy importante que la municipalidad, después de un año de tener el dinero que le había transferido a la provincia, lo usara”, señaló. Según explicó, correspondía al gobierno local adquirir los vehículos con esos recursos. Finalmente, indicó que la compra se concretó aproximadamente hace un mes y que los nuevos móviles ya fueron incorporados al esquema de prevención.
Además, recordó que la Provincia había enviado otros 15 patrulleros para reforzar la capacidad operativa local. “Así que hoy tenemos un nivel de patrullaje muy alto”, concluyó.
Ante la consulta sobre las diferencias entre la situación de la seguridad de meses atrás y el panorama actual, Alonso rechazó que se haya modificado la forma de trabajar de la cartera provincial, aunque reconoció que los cambios operativos pueden contribuir a mejorar los resultados. En esa línea, consideró importante el regreso del intendente Guillermo Montenegro a la ciudad y destacó su disposición para colaborar y dialogar con la Provincia.
El ministro también valoró la coordinación con la cartera nacional y el trabajo conjunto con la Justicia provincial. Según planteó, parte de los resultados actuales responde a investigaciones que comenzaron meses atrás y que requieren tiempo para llegar a una instancia concreta.
“A veces se hace un trabajo silencioso que no se nota y que de repente empieza a dar resultados, por lo que tiene que ver la investigación”, explicó. Y agregó: “Una investigación tarda tres, cuatro, cinco, seis meses”, según las características de cada caso.
Para Alonso, ese proceso explica por qué algunas tareas policiales no producen resultados visibles de inmediato, aunque posteriormente puedan derivar en procedimientos y detenciones.
Durante la ronda de prensa, el funcionario también relacionó la situación de la seguridad con las dificultades económicas y sociales que atraviesa la población. En ese sentido, advirtió que “hay una economía que está paralizada” y sostuvo que ese escenario afecta progresivamente a las familias.
Como parte de su diagnóstico, señaló que durante el año pasado se registraron en toda la provincia de Buenos Aires 86 asesinatos en ocasión de robo y 2000 suicidios. También manifestó su preocupación por los problemas vinculados con la salud mental y las situaciones que atraviesan numerosas familias. “En esos resquicios del deterioro social, en las dificultades a veces de los estados para llegar a diferentes barrios, también ahí se mete el narcotráfico”, sostuvo.
En esa línea, consideró que la comercialización de drogas tiende a crecer en contextos de dificultades económicas y sociales. “La venta de drogas siempre crece cuando aparecen las dificultades económicas y sociales”, afirmó. Frente a ese escenario, aseguró que la Provincia trabaja para combatir el narcotráfico en conjunto con la Justicia y las fuerzas federales.
