Violenta madrugada en Stella Maris: una jubilada fue asaltada y reconoció a uno de los delincuentes
Tres hombres ingresaron al departamento de una mujer de 77 años tras trepar por los balcones y romper una ventana. La golpearon, la ataron y le exigieron dinero. Se llevaron unos 3 mil dólares. La víctima aseguró haber reconocido durante el ataque a un hombre que trabaja como cuidacoches en Güemes.
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Una jubilada de 77 años vivió momentos de terror durante la madrugada de este viernes cuando tres delincuentes ingresaron a su departamento de la zona de Rivas al 2300, en el barrio Lomas de Stella Maris.
El episodio ocurrió cerca de las 4, cuando la mujer dormía. Los asaltantes habrían utilizado los balcones del edificio para llegar hasta el tercer piso. Una vez frente al departamento, rompieron el vidrio de una ventana y entraron al inmueble.
La víctima fue sorprendida mientras descansaba y rápidamente quedó reducida. Los delincuentes comenzaron a recorrer el lugar en busca de dinero y le exigieron que entregara los dólares que tuviera.
Durante el robo, la mujer recibió golpes en el rostro y los brazos. Según contó posteriormente, los asaltantes insistían en que tenía más dinero escondido.
“Me despertaron tres hombres y me querían sacar toda la plata”, relató la jubilada, quien aseguró que los delincuentes llegaron a amenazarla de muerte para que entregara más efectivo.
Finalmente, los ladrones encontraron y se llevaron alrededor de 3 mil dólares y un teléfono celular. Antes de abandonar el departamento, además, dejaron a la mujer atada.
La jubilada consiguió soltarse y, alrededor de las 5 de la mañana, salió al pasillo del edificio para pedir auxilio. Bajó hasta el segundo piso y comenzó a golpear las puertas de sus vecinos, quienes finalmente la asistieron.
Un dato que podría ser clave
En medio de la traumática situación, la víctima aseguró haber reconocido a uno de los tres hombres que participaron del robo.
De acuerdo con su relato, se trataría de un cuidacoches que suele trabajar en la zona de Güemes y al que había visto anteriormente.
La mujer recordó que pocos días antes había tenido un encuentro con ese hombre. Según contó, le había dado mil pesos después de que le limpiara el auto.
El reconocimiento se produjo durante el propio asalto. La jubilada incluso le recriminó que estuviera participando del robo.
“¿Cómo tú me puedes hacer esto? Un día te di mil pesos”, le habría dicho. La respuesta del sospechoso, según su relato, fue: “¿Mil pesos nada más?”
Ese dato quedó incorporado a la investigación y ahora los investigadores intentan determinar si efectivamente se trata de uno de los autores del robo y si tenía algún tipo de información previa sobre la víctima.
También se busca establecer si el grupo sabía que la mujer tenía dólares en su poder o si llegaron al lugar sin conocer de antemano la existencia del dinero.
Entraron por los balcones
Uno de los principales interrogantes para los investigadores es cómo los delincuentes consiguieron acceder al departamento ubicado en el tercer piso.
La hipótesis inicial indica que subieron utilizando los balcones del edificio, aprovechando la cercanía entre ellos. Una vez frente a la vivienda, encontraron una ventana con la persiana levantada y rompieron el vidrio para ingresar.
La propia víctima consideró que esa abertura pudo haber facilitado el ataque.
“Mi error fue que tengo otra persiana ahí, que no la bajo porque es eléctrica. No la bajo porque nunca pasó nada”, explicó.
Tras la huida de los asaltantes, el departamento quedó completamente desordenado. Los delincuentes habían revisado distintos sectores en busca de dinero y objetos de valor.
La mujer terminó con lesiones en el rostro producto de los golpes y debió atravesar el resto de la madrugada acompañada por sus vecinos.
“Estás en tu casa, donde debería ser un lugar seguro”, expresó al recordar lo ocurrido.
La investigación está a cargo de efectivos de la comisaría novena, con intervención de la Fiscalía de Robos Calificados, conducida por Mariano Moyano.
Ahora se intenta avanzar sobre la identidad del resto de la banda, determinar el grado de participación del hombre señalado por la víctima y reconstruir con precisión cómo fue planificado el ingreso al edificio y si los delincuentes contaban con información previa sobre la jubilada.
