Uno de cada tres trabajadores en Argentina planea cambiar de empleo en el corto plazo
Un informe también muestra que el 10% ya cambió de trabajo en los últimos seis meses y que la intención de rotación se mantiene estable, en un contexto de mayor cautela económica.
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Un estudio sobre tendencias laborales en Argentina reveló que el 33% de los trabajadores activos tiene intención de cambiar de empleo en el corto plazo, mientras que un 10% concretó efectivamente una transición laboral durante los últimos seis meses, evidenciando niveles relevantes de movilidad en el mercado.
Al comparar con los registros de 2025, los datos revelados por la consultora global de recursos humanos Randstad, muestran una leve estabilización: la intención de cambio descendió un punto porcentual y las transiciones efectivas cayeron dos puntos. Este comportamiento refleja una mayor cautela de los trabajadores frente al contexto económico y a la falta de dinamismo en la generación de empleo.
El análisis por edades indica que los segmentos más jóvenes concentran la mayor predisposición a la rotación. El 39% de la Generación Z proyecta cambiar de trabajo, seguido por el 35% de los millennials. En contraste, la Generación X presenta un 23% y los baby boomers un 19%, evidenciando menor inclinación al cambio.
Entre los principales motivos de renuncia, el salario se posiciona como el factor determinante para el 50% de los encuestados, en un escenario de aumento del costo de vida. Le siguen la falta de oportunidades de desarrollo profesional (36%), las dificultades para conciliar la vida laboral y personal (27%) y un clima de trabajo desfavorable (26%).
El estudio también detecta una brecha significativa entre las expectativas de los trabajadores y las condiciones reales que perciben en sus empleos. Aunque el 70% prioriza salarios y beneficios competitivos, el 67% valora un buen ambiente laboral y el 63% busca oportunidades de crecimiento, estas variables muestran niveles de satisfacción considerablemente más bajos en la práctica.
En términos generales, los datos reflejan un mercado laboral con intención de movilidad aún elevada, pero condicionado por un contexto que promueve decisiones más conservadoras por parte de los trabajadores.
