Un disparo por la espalda y tres vainas: la autopsia que compromete al policía que mató a un joven durante una persecución
La autopsia determinó que Gustavo Damián Buenahora murió de un balazo calibre 9 milímetros que ingresó detrás de la oreja derecha y salió por el lado izquierdo del cráneo. La fiscalía analiza la trayectoria, un video y los testimonios para establecer cómo actuó el policía que efectuó el disparo.
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La investigación por la muerte de Gustavo Damián Buenahora, de 22 años, sumó un elemento que podría resultar determinante para definir la responsabilidad del policía que le disparó durante una persecución en el barrio Belisario Roldán.
El informe de la autopsia estableció que el joven murió como consecuencia de un único disparo en la cabeza. El proyectil, calibre 9 milímetros, ingresó por detrás de la oreja derecha y atravesó el cráneo hasta salir por el parietal izquierdo. La trayectoria de la bala quedó ahora bajo análisis de la fiscal María Florencia Salas.
El dato adquiere especial relevancia porque, de acuerdo con los primeros elementos incorporados al expediente, Buenahora habría sido alcanzado mientras escapaba por los techos. La fiscalía deberá determinar si el efectivo actuó de acuerdo con los protocolos establecidos para este tipo de procedimientos.
Para reconstruir la secuencia serán fundamentales un video que registró parte de la persecución, las declaraciones de los policías que participaron del operativo y los testimonios de personas que se encontraban en el lugar.
La autopsia estuvo a cargo de profesionales de la Asesoría Pericial. La decisión de apartar a la Policía Científica de las tareas vinculadas con el análisis del caso se tomó debido a que efectivos de la propia fuerza están involucrados en el episodio.
Cómo comenzó la persecución
El hecho se produjo el miércoles por la tarde, cuando policías que realizaban tareas de prevención en inmediaciones de Roca y Calaza detectaron una motocicleta Rouser 135 de color negro que había sido denunciada como robada poco antes.
El conductor, al advertir la presencia de los efectivos, inició la fuga. A pocos metros abandonó la motocicleta y continuó escapando a pie por los techos de las viviendas.
Luego de un rastrillaje, los policías localizaron a Buenahora sobre el techo de un garaje situado en la zona de avenida Avellaneda al 7500. En ese lugar se produjo el episodio que terminó con el joven muerto de un disparo.
Durante las pericias realizadas en el lugar fueron secuestradas distintas armas. Por un lado, un revólver calibre 38 que, según la versión brindada por los policías, se encontraba en poder de Buenahora. Por otro, la pistola reglamentaria Bersa Thunder Pro calibre 9 milímetros perteneciente al efectivo que efectuó el disparo.
Los investigadores también preservaron tres vainas servidas que serían compatibles con el arma reglamentaria. Este elemento permitió establecer, al menos de manera preliminar, que durante el procedimiento se efectuaron tres disparos.
Otro punto que deberá ser esclarecido está relacionado con la motocicleta robada. Según surge de las actuaciones, el vehículo habría sido abandonado inicialmente por Buenahora y posteriormente trasladado por uno de los policías hasta el lugar donde finalmente se produjo el desenlace.
El respaldo del Gobierno bonaerense
Mientras la Justicia avanza con las pericias, desde el Ministerio de Seguridad bonaerense respaldaron el accionar de los efectivos que participaron del operativo.
El subsecretario de Fiscalización y Control Policial, Andrés Escudero, sostuvo que Buenahora tenía antecedentes desde 2021 y que había sido detenido en otras oportunidades. También señaló que había permanecido durante 20 días con un pedido de captura vigente.
Desde el área de Seguridad indicaron además que el personal involucrado recibió asesoramiento legal y asistencia para sus familias.
El intendente Agustín Neme también respaldó públicamente al policía que efectuó el disparo. Según sostuvo, el efectivo se habría encontrado con un delincuente armado que lo apuntó con un arma de fuego.
Neme afirmó que, de acuerdo con las actuaciones que se conocían hasta ese momento, la Justicia había considerado que el agente actuó en legítima defensa y que no se había ordenado su detención. De todos modos, remarcó que el expediente continúa abierto y que será la investigación judicial la que determine finalmente cómo ocurrió el episodio.
