Triquinosis: advierten sobre los riesgos de consumir embutidos sin control sanitario
Alejandro López, presidente de la Red Argentina de Inocuidad Alimentaria, explicó cómo prevenir la enfermedad y qué recaudos tomar al comprar carne de cerdo, salamines y bondiolas.
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Ante la aparición de casos de triquinosis en distintas localidades bonaerenses, especialistas volvieron a poner el foco en los controles sanitarios y en la procedencia de los productos derivados del cerdo. La enfermedad puede transmitirse también a través de otras carnes, como la de jabalí.
En el programa Modo Regreso por Radio Mitre Mar del Plata (103.7 FM), Alejandro López, presidente de la Red Argentina de Inocuidad Alimentaria, explicó que “la triquinosis es una enfermedad zoonótica, parasitaria, causada por un parásito llamado trichinella” y recordó que se trata de una enfermedad endémica en Argentina.
Uno de los principales problemas es que la contaminación no puede detectarse a simple vista. Por eso, López recomendó comprar productos únicamente en comercios habilitados y prestar especial atención al etiquetado. “Tiene que tener la fecha de elaboración, de vencimiento, quién lo elaboró y los números de registro del establecimiento y del producto”, detalló.
Además, advirtió sobre los riesgos de consumir productos artesanales sin controles. “No hay que verse tentado por esos famosos productos caseros que no tienen rótulo, porque no sabemos quién los hace ni de dónde vienen”, señaló. También aclaró que procesos como el salado, el ahumado o el curado no eliminan el parásito.
Respecto de la carne de cerdo, recomendó garantizar una cocción completa. “Tiene que estar bien cocinada, que no tenga color rojizo”, indicó. En ese sentido, remarcó la importancia de que establecimientos y pequeños productores trabajen bajo asesoramiento profesional y con controles sobre la materia prima, la higiene y la trazabilidad.
López explicó que los síntomas pueden aparecer entre cinco y 60 días después de consumir un alimento contaminado. Entre las primeras manifestaciones mencionó fiebre, dolores musculares, hinchazón de párpados y cara, diarrea y vómitos. En cuadros de mayor gravedad pueden presentarse complicaciones neurológicas o cardíacas.
Finalmente, el especialista consideró fundamental reforzar los controles municipales, especialmente en comercios alejados de los centros urbanos y en zonas turísticas. “Hay que hacer hincapié en los lugares donde se venden productos caseros y en aquellos sectores rurales donde los controles pueden llegar con menor frecuencia”, sostuvo.
