Milei y Pedro Sánchez protagonizaron un frío saludo en la Cumbre Iberoamericana
Los presidentes de Argentina y España se encontraron durante el plenario de la XXX Cumbre Iberoamericana. El saludo fue breve y distante, en medio de la tensión política que mantienen ambos mandatarios. Luego, cada uno dejó mensajes con fuertes diferencias ideológicas.
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El presidente Javier Milei y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, protagonizaron este jueves un frío y breve saludo durante la XXX Cumbre Iberoamericana, que se desarrolla en Madrid.
El encuentro, que había generado expectativa por el enfrentamiento político y las diferencias ideológicas entre ambos dirigentes, estuvo marcado por un apretón de manos distante y sin muestras de cordialidad.
El mandatario argentino llegó al encuentro y primero saludó al rey Felipe VI, con quien mantuvo un intercambio cercano y efusivo. Sin embargo, cuando se acercó Sánchez, ambos se limitaron a estrecharse las manos durante unos segundos, con gestos serios y sin prolongar la conversación. La tensión también quedó reflejada en los discursos que pronunciaron posteriormente ante los representantes de las 22 delegaciones participantes.
Durante su intervención, Sánchez hizo un llamado al diálogo y a la cooperación entre los países de la región. Sin mencionar directamente a Milei, sostuvo que es necesario "pensar en grande" en lugar de "refugiarse en las diferencias".
"Diálogo frente a imposición, cooperación frente a división y paz frente a violencia", expresó el presidente español, quien también convocó a los líderes a defender una visión propia frente a las transformaciones globales.
Por su parte, Milei aprovechó su participación para cuestionar al socialismo y al fascismo, y volvió a defender las ideas liberales que impulsa su administración. "El socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía. Ambas doctrinas concentran en manos de una minoría el control de las decisiones individuales y hacen de la dependencia económica un instrumento de dominación política", afirmó el jefe de Estado argentino.
En esa línea, sostuvo que ambas corrientes comparten el rechazo al libre mercado y la defensa de una mayor intervención estatal. También cuestionó a los gobiernos que, según planteó, invocan los derechos humanos mientras persiguen disidentes y silencian a la prensa.
Además, destacó las experiencias políticas de Chile, Colombia y Perú, a las que vinculó con una "rebelión democrática contra el paternalismo y el abuso del poder". En ese contexto, aseguró que "el espíritu liberal sigue vivo" y que Argentina demuestra que es posible avanzar en esa dirección.
De esta manera, el breve saludo entre Milei y Sánchez volvió a poner en evidencia la distancia política e ideológica entre los dos dirigentes, en una cumbre que busca promover el diálogo y la cooperación entre los países iberoamericanos.
