Los clanes narcos de Guatemala extienden su influencia sobre la política, la Justicia y las fuerzas de seguridad
Los Huistas y Los Lorenzana son señalados por construir redes de protección para sostener el tráfico de drogas y el lavado de dinero. Un operativo militar en Zacapa, que dejó ocho presuntos integrantes muertos, volvió a poner bajo la lupa sus vínculos con el poder.
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La presencia del narcotráfico en Guatemala trasciende el control de las rutas de drogas. Las investigaciones sobre Los Huistas y Los Lorenzana apuntan a vínculos con sectores políticos, judiciales, empresariales y de seguridad, que les permiten proteger sus actividades, mover sus ganancias y anticiparse a los operativos.
Ambas organizaciones mantienen una fuerte presencia territorial y conexiones con redes internacionales. Sus estructuras están bajo seguimiento de las autoridades estadounidenses por el traslado de sustancias ilegales hacia México y Estados Unidos.
Un operativo militar realizado el 27 de septiembre en Huité, en el departamento de Zacapa, dejó ocho presuntos miembros del clan Lorenzana muertos. La intervención se desarrolló sin participación de la Policía Nacional Civil y derivó en una investigación del Ministerio Público.
Tras el procedimiento, el Gobierno de Bernardo Arévalo apartó al jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional, José Geovani Martínez Milián, y al comandante de la Segunda Brigada de Infantería de Zacapa, Erwin Constanza Hidalgo. La explicación oficial fue que la decisión buscaba garantizar la imparcialidad de las actuaciones.
Los Huistas y sus redes de protección
Con base en Huehuetenango, cerca de la frontera con México, Los Huistas fueron sancionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en marzo de 2022. Las autoridades estadounidenses los señalaron por el tráfico de cocaína, metanfetaminas y heroína.
Entre sus dirigentes históricos figuran Aler Baldomero Samayoa Recinos y Eugenio Darío Molina López. Las investigaciones sobre la organización también señalan presuntos vínculos con funcionarios y empresarios, utilizados para facilitar sus operaciones y obtener protección.
Uno de los antecedentes involucra a Henry Hernández Herrera, hermano de la diputada Sofía Hernández, quien se declaró culpable en 2021 de integrar esa estructura criminal y fue asesinado en enero de 2022. Ese parentesco, por sí mismo, no acredita responsabilidad penal de la legisladora.
Los Lorenzana mantienen su presencia en Zacapa
El clan Lorenzana tiene su principal zona de influencia en Zacapa, próximo a la frontera con Honduras, y mantiene vínculos históricos con el cartel de Sinaloa. Las pesquisas sobre sus actividades incluyen el presunto uso de estructuras estatales para lavar ganancias del narcotráfico.
Su fundador, Waldemar Lorenzana Lima, conocido como “El Patriarca”, fue capturado, extraditado a Estados Unidos y murió en prisión en 2021. Pese a los golpes contra sus dirigentes, la organización mantuvo capacidad operativa.
Los episodios de violencia y las investigaciones sobre sus redes de apoyo muestran las dificultades para desarticular estos grupos. El desafío para las autoridades también pasa por identificar y desmantelar los mecanismos de protección institucional que permiten sostener el negocio criminal.
