Evo Morales encabezó una marcha y volvió a exigir la renuncia del presidente de Bolivia
También desafió a Rodrigo Paz y condicionó su presentación ante la Justicia a recibir garantías de seguridad.
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El expresidente de Bolivia, Evo Morales, encabezó este miércoles una marcha en el departamento de Cochabamba y volvió a reclamar la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en un contexto de creciente conflictividad social y bloqueos de rutas que afectan a gran parte del país.
La movilización partió desde Lauca Ñ, localidad donde Morales permanece desde hace meses, y concluyó en Chimoré, con la participación de organizaciones campesinas, sindicales y sociales afines al exmandatario.
Durante el acto de cierre, Morales desafió públicamente al presidente boliviano y respondió a los pedidos para que se presente ante la Justicia, donde enfrenta una orden de detención por una causa vinculada a presunto abuso de menores.
"Si me da garantías, voy a La Paz; y si no, si es tan valiente, que venga él a Lauca Ñ para hablar de los problemas sociales", expresó el líder cocalero ante sus seguidores.
Además, sostuvo que la salida a la crisis pasa por la renuncia de Paz y la convocatoria a nuevas elecciones en un plazo de 90 días. "Militares y policías, no se equivoquen. Las organizaciones estamos unidas", afirmó.
La protesta se produce en paralelo a una serie de manifestaciones que desde hace más de cinco semanas mantienen bloqueos en distintos puntos de Bolivia. En La Paz, miles de trabajadores, campesinos, mineros y transportistas marcharon por el centro de la ciudad para exigir la dimisión del mandatario.
Los manifestantes cuestionan las reformas impulsadas por el Gobierno y denuncian la falta de respuestas frente a la crisis económica que atraviesa el país. Las protestas también generaron problemas de abastecimiento de combustibles, alimentos y medicamentos, especialmente en La Paz y El Alto.
Por su parte, el Gobierno acusa a los sectores movilizados de intentar desestabilizar la gestión y analiza la posibilidad de avanzar con un estado de excepción para contener los cortes de rutas. Según datos oficiales, las pérdidas económicas provocadas por los bloqueos ya superarían los 1.200 millones de dólares.
En medio de la escalada de tensión, los principales sindicatos mantienen las medidas de fuerza y rechazan, por el momento, las convocatorias al diálogo realizadas por el Ejecutivo.
Fuente: La Nación
