¿Está en riesgo la candidatura de Grossi a la ONU?
El conflicto diplomático de Malvinas sumó un factor de incertidumbre a la postulación del titular del OIEA para suceder a António Guterres.
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La tensión entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas podría tener un efecto directo sobre la candidatura de Rafael Grossi a la Secretaría General de las Naciones Unidas. El escenario se modificó luego de una declaración de Donald Trump sobre la posición de Estados Unidos respecto del archipiélago y de la respuesta política del presidente Javier Milei.
Trump fue consultado en la Casa Blanca sobre si Estados Unidos estaba revisando su postura sobre las Malvinas. “Siempre reviso mis posturas, todas mis posturas. Esta es una de muchas...”, respondió el mandatario estadounidense. Milei interpretó sus palabras como un respaldo al reclamo argentino de soberanía.
A partir de ese escenario, el Gobierno argentino anunció la construcción de una base naval en Tierra del Fuego y nuevas sanciones contra empresas petroleras que operan en las islas. “Defender nuestra soberanía requiere pensar en las próximas generaciones y no solamente en la próxima elección”, sostuvo Milei durante un discurso por cadena nacional.
La respuesta del Reino Unido llegó a través de su secretario de Defensa, Wes Streeting, quien cuestionó el planteo argentino. “Las Malvinas son británicas porque los habitantes de las Malvinas eligen ser británicos. Nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inquebrantable”, afirmó en X.
El conflicto adquiere una dimensión particular por la candidatura de Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), quien cuenta con el respaldo de la Argentina. El Reino Unido había considerado la posibilidad de abstenerse en la votación definitiva, una posición que podía favorecer indirectamente al diplomático argentino.
Sin embargo, las últimas declaraciones de Trump y Milei podrían haber alterado esos cálculos. En la última votación informal del Consejo de Seguridad, Grossi obtuvo 7 votos a favor, 6 en contra y 2 abstenciones, mientras que Carolyn Rodrigues-Birkett consiguió 8 apoyos, 3 rechazos y 4 abstenciones, y Rebeca Grynspan sumó 7 apoyos, 4 rechazos y 4 abstenciones.
La próxima votación está prevista para el 18 de septiembre. En esa instancia todavía no se conocerá necesariamente la posición definitiva de los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia—, que cuentan con derecho a veto. Estados Unidos y Francia podrían intentar respaldar a Grossi y favorecer que Londres mantenga una eventual abstención.
