Crisis en la pesca: “Hoy la gente trabaja más tiempo a bordo porque el sueldo no rinde”
Desde SICONARA destacaron el nuevo convenio que actualiza valores por IPC. Por la necesidad, muchos trabajadores se suben a los barcos en enero y no paran hasta septiembre.
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El Sindicato Conductores y Motoristas Navales (SICONARA) avanza en la reconfiguración salarial y laboral de la flota pesquera en Mar del Plata, tras alcanzar un acuerdo con cámaras armadoras que permitió levantar el estado de alerta y encarar la redacción de un nuevo convenio colectivo, según explicó su secretario general, Daniel Flores.
El dirigente detalló en diálogo con Modo Regreso por Radio Mitre Mar del Plata, que el conflicto se originó por la brecha entre los salarios y la producción real de las embarcaciones: “Durante años nos manejamos de una manera donde prácticamente no íbamos a los números de cuántos cajones salían y eso era lo que cobrábamos”. En ese sentido, subrayó el atraso estructural del sistema vigente: “Teníamos un laudo del año 1975 con el que prácticamente fuimos trabajando hasta hoy”.
Para evitar la paralización de la actividad, el gremio alcanzó un entendimiento parcial con dos cámaras consignatarias. “Por suerte, ahora hay dos cámaras consignatarias que firmaron un acuerdo para ajustar valores por IPC y, a partir de ahí, ir discutiendo los valores de la merluza, que es donde estamos haciendo más hincapié”, explicó.
Sobre la dinámica operativa del puerto ante medidas de fuerza, Flores remarcó: “A diferencia de lo que sucede en cualquier fábrica o local en tierra, a nosotros nos demanda que entren los buques a puerto para que esté presente la mayor cantidad posible de compañeros”. Y agregó que esto “a veces demanda cuatro o cinco días en los que el puerto tiene que estar demorado”.
En el plano económico, el sindicalista reconoció el impacto del contexto: “Entendemos la situación. Por ejemplo con el combustible: al estar en la máquina sabemos perfectamente el consumo diario de un buque”. Sin embargo, marcó un límite: “Creemos que se pueden acompañar estas situaciones sin que recaiga todo en el trabajador”.
El diagnóstico también incluyó el desgaste laboral de las tripulaciones: “Las tripulaciones antes se rotaban, pero hoy la gente trabaja más tiempo a bordo porque el sueldo no rinde”, advirtió, y detalló que hay trabajadores que “arrancan en enero y no se bajan del barco hasta septiembre u octubre”. Además, alertó: “Nos preocupa que ha bajado la calidad de las reparaciones”.
Finalmente, Flores señaló el objetivo central de las negociaciones en curso: “El paso que nos queda es trabajar en un convenio que fije un valor de merluza por kilo en la descarga en puerto. Con eso ya tendríamos otra metodología de trabajo, mucho más actual”.
