Cada vez nacen menos chicos y las escuelas bonaerenses ya sienten el impacto
La matrícula del nivel Inicial podría perder más de 100 mil alumnos entre 2024 y 2027. Las proyecciones anticipan que el fenómeno llegará progresivamente a la Primaria y, más adelante, también a la Secundaria.
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La fuerte caída de la natalidad en la provincia de Buenos Aires comienza a tener consecuencias concretas en el sistema educativo. Cada vez nacen menos chicos y las generaciones que ingresan a las aulas son más pequeñas, un escenario que ya se observa con claridad en los jardines de infantes y que durante los próximos años avanzará sobre el resto de los niveles.
Un informe elaborado por el Observatorio de Políticas Poblacionales y Migratorias del Ministerio de Gobierno bonaerense junto con el Laboratorio de Investigación de Lazos Socio-Urbanos (LILSU) muestra la magnitud del cambio. La tasa global de fecundidad, que en 2010 superaba los dos hijos por mujer, podría ubicarse cerca de uno hacia 2040.
La reducción también aparece al observar los nacimientos: la tasa bruta de natalidad en territorio bonaerense pasó de alrededor de 19 nacimientos cada mil habitantes en 2012 a cerca de 10 en 2023. Aunque se trata de una tendencia que atraviesa a todo el país, su impacto adquiere especial dimensión en Buenos Aires por tratarse de la provincia más poblada.
El primer efecto fuerte se registra en el nivel Inicial. Según las proyecciones de la Dirección General de Cultura y Educación, en 2024 había alrededor de 578 mil alumnos, mientras que para 2027 se estiman unos 474 mil. Son más de 100 mil estudiantes menos en apenas tres años y, posteriormente, la matrícula podría estabilizarse cerca de los 450 mil.
La disminución ocurre incluso pese al crecimiento de la cobertura en las salas de 3 y 4 años. La incorporación de más chicos permitió amortiguar parcialmente el impacto demográfico, pero no alcanza para compensar la caída sostenida de la población infantil.
El fenómeno llegará de manera gradual a los demás niveles. En la Primaria, la cantidad de estudiantes comenzará a acompañar cada vez más la reducción de las nuevas generaciones. En la Secundaria, en cambio, todavía se espera un crecimiento durante los próximos años debido a una mayor cobertura y a la disminución del abandono escolar.
Las proyecciones indican que el secundario podría alcanzar un máximo histórico cercano a 1,75 millones de estudiantes en 2028, frente a los 1,67 millones registrados en 2024. A partir de ese momento, sin embargo, también comenzaría una disminución progresiva a medida que lleguen las generaciones nacidas durante los años de menor natalidad.
La situación no es exclusiva de la Provincia. A nivel nacional, las estimaciones anticipan que la matrícula de sala de 4 años, que superó los 685 mil alumnos en 2019, podría reducirse alrededor de un 39% hacia 2028 y quedar cerca de los 417 mil estudiantes.
El cambio abre así un nuevo desafío para la planificación educativa: un sistema que durante décadas tuvo que responder al crecimiento de la matrícula deberá comenzar a adaptarse a aulas con menos alumnos y a una distribución diferente de estudiantes, docentes e infraestructura.
