Cada vez hay más alimentos importados en las góndolas: qué hay detrás del fenómeno
Las compras externas de alimentos y bebidas registraron un fuerte crecimiento en los últimos dos años, con las pastas, galletitas y panificados entre los rubros que más avanzaron. Cambios impositivos, nuevas condiciones para importar y la relación entre el dólar y los precios internos aparecen entre las claves del fenómeno.
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Los alimentos importados ganan cada vez más espacio en las góndolas argentinas. Productos de consumo habitual, como pastas, galletitas, panificados y artículos de pastelería, registraron un marcado incremento en sus compras al exterior durante los últimos dos años.
De acuerdo con un análisis realizado sobre declaraciones aduaneras de ARCA, las importaciones de alimentos y bebidas pasaron de USD 1.215 millones en 2024 a USD 2.110 millones, mostrando un crecimiento considerablemente superior al registrado por las compras externas totales del país durante el mismo período.
Uno de los casos más destacados es el de las pastas. Entre enero y agosto de 2026 ingresaron productos por USD 18,8 millones, mientras que durante el mismo período de 2024 se habían registrado USD 4,9 millones. En apenas dos años, las importaciones de este segmento se multiplicaron por 3,8.
La tendencia también alcanzó a las galletitas y los panificados. Las compras externas de estos productos se multiplicaron por 2,7 y alcanzaron los USD 60,8 millones entre enero y agosto de este año.
En cuanto a su procedencia, los países de la región tienen un papel central. Brasil concentra alrededor del 46% de las importaciones de galletitas y panificados, mientras que Paraguay representa aproximadamente otro 18%. China, en cambio, participa con cerca del 3%.
Dentro de categorías más específicas también aparecen incrementos significativos. Las importaciones de wafers pasaron de USD 7,4 millones a USD 14,7 millones, mientras que las correspondientes a productos de pastelería industrial aumentaron de USD 10,7 millones a USD 32,1 millones.
El fenómeno no está protagonizado únicamente por empresas dedicadas exclusivamente a importar. Entre quienes realizan estas operaciones también aparecen compañías que producen alimentos en Argentina y grandes cadenas de supermercados. Al mismo tiempo, la cantidad de operadores vinculados al sector pasó de 114 a 209.
Detrás del crecimiento aparecen diferentes factores. Uno de ellos fue la eliminación del Impuesto PAÍS a fines de 2024, que redujo parte de los costos asociados a las importaciones. También influyeron los cambios implementados en los mecanismos y requisitos para el ingreso de mercadería al país.
A esto se suma la evolución del tipo de cambio frente a los precios internos. En determinados períodos, el dólar avanzó por debajo de la inflación acumulada, una situación que mejoró la competitividad relativa de algunos productos elaborados en el exterior frente a los fabricados localmente.
Sin embargo, el incremento no estaría explicado principalmente por una reducción generalizada de los aranceles. El derecho de importación efectivamente abonado por mercadería proveniente de países externos al Mercosur se ubicó en torno al 15,9% durante 2026, frente al 15,2% registrado en 2020.
Otros relevamientos sobre el comercio exterior argentino muestran una tendencia similar. Durante el primer semestre de 2026, los alimentos representaron cerca del 18% de las importaciones de bienes de consumo y registraron un incremento del 51,9% respecto del mismo período de 2023. Dentro de ese universo, los fideos y las pastas estuvieron entre los productos con mayores aumentos.
El escenario comienza así a reflejarse de manera cada vez más visible en supermercados y comercios, donde los consumidores encuentran una oferta más amplia de productos fabricados fuera del país. El crecimiento de las importaciones abre una nueva etapa de competencia en las góndolas, con una mayor convivencia entre marcas extranjeras y producción nacional.
