Una pelea entre estudiantes abrió un cruce entre el Gobierno y la UNMdP
Los incidentes ocurrieron durante una asamblea de Humanidades. Nación reclamó medidas y eventuales sanciones, mientras Mónica Biasone cuestionó que todavía no haya sido recibida por las autoridades nacionales.
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Un enfrentamiento entre estudiantes durante una asamblea en la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) escaló hasta convertirse en un fuerte cruce entre el Gobierno nacional y la rectora de la institución, Mónica Biasone.
Los incidentes ocurrieron durante una asamblea del Centro de Estudiantes de la Facultad de Humanidades, donde se produjeron empujones, forcejeos e insultos entre integrantes de agrupaciones con posiciones políticas enfrentadas.
De acuerdo con la información difundida, participaron militantes de Propuesta por la Libertad, espacio vinculado a La Libertad Avanza y el PRO, y estudiantes de Humanidades por el Proyecto, de perfil kirchnerista, además de Confluencia, MUE y Ya Basta, de izquierda.
El conflicto se produjo cuando sectores del kirchnerismo y la izquierda cuestionaron la presencia de militantes libertarios que, según denunciaron, no pertenecían a la Universidad y habían acompañado al grupo que asistió a la asamblea.
Parte de los enfrentamientos quedó registrada en videos. Una de las grabaciones fue compartida por la estudiante de Sociología Laura Gómez y se viralizó en redes sociales, mientras que otro registro muestra a una militante de izquierda insultando a una docente.
Tras los episodios, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, envió una nota formal a Biasone. El funcionario señaló que actuó por expresa instrucción de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y exigió a la máxima autoridad de la Universidad que tome medidas para terminar con las situaciones de violencia.
Álvarez sostuvo además que ya existían antecedentes de episodios similares y advirtió que, si las autoridades universitarias no pueden garantizar el orden, deberían solicitar asistencia de las fuerzas de seguridad.
El funcionario fue más allá y planteó que Biasone podría convertirse en “cómplice” de los estudiantes violentos si no evita futuras agresiones. También acusó a agrupaciones que calificó como “socialistas” de atacar a jóvenes libertarios por sus posiciones políticas y de intentar excluirlos de las actividades universitarias.
En su presentación, Álvarez consideró que esas conductas afectan la convivencia democrática que deben garantizar las universidades y mencionó disposiciones de la Ley de Educación Superior y de la legislación contra actos discriminatorios por motivos ideológicos.
Además, solicitó que la UNMdP informe a la Subsecretaría de Políticas Universitarias sobre las actuaciones administrativas iniciadas, las medidas disciplinarias adoptadas y las eventuales sanciones aplicadas como consecuencia de los hechos.
Biasone respondió públicamente al planteo y trasladó parte de la discusión hacia la relación institucional que mantiene la Universidad con el Ejecutivo nacional.
La rectora recordó que asumió el 1° de diciembre de 2025 y aseguró que desde entonces viene solicitando una audiencia para conversar personalmente sobre las principales problemáticas que atraviesa la casa de estudios, pero que hasta el momento ese encuentro no le fue concedido.
“Agradezco su interés por la Universidad como así también el de la Ministra Sandra Pettovello”, expresó Biasone antes de señalar que continúa esperando ser recibida por las autoridades nacionales.
Asimismo, sostuvo que el diálogo entre el Gobierno y las autoridades universitarias constituye “una responsabilidad institucional” y remarcó que la UNMdP dispone de mecanismos propios para intervenir ante este tipo de conflictos.
El intercambio no terminó con la respuesta de la rectora. Álvarez volvió a pronunciarse públicamente y endureció el enfrentamiento con una respuesta dirigida a Biasone: “Va a ser citada cuando tenga una solución a la violencia, ¿la tiene?”.
De esta manera, los incidentes protagonizados por agrupaciones estudiantiles en Humanidades terminaron trasladando la disputa al plano institucional y profundizaron la tensión entre las autoridades de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el Gobierno nacional.
