Un testimonio sobre un supuesto pago por el crimen abrió una nueva pista en el caso Mailén
La declaración llevó a la Justicia hasta el entorno familiar de la joven y derivó en un allanamiento en la casa de su exsuegra, donde fueron secuestrados siete teléfonos celulares. Los investigadores buscan establecer si el femicidio fue planificado.
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La investigación por el femicidio de Mailén Antonich sumó una nueva línea a partir de un testimonio que habría revelado una conversación relacionada con un supuesto pago para concretar el crimen. El dato llevó a la Fiscalía a ordenar un allanamiento en la vivienda de la exsuegra de la joven.
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, una familiar habría declarado que un menor escuchó una comunicación telefónica en la que se hacía referencia a entregar dinero una vez finalizado el supuesto “trabajo” contra Mailén. La versión forma parte de la investigación y todavía debe ser comprobada mediante las medidas de prueba ordenadas por la Justicia.
A partir de esa declaración, personal de la DDI Mar del Plata allanó una casa de la zona de Labardén al 3300 y secuestró siete celulares. Los dispositivos serán peritados para determinar si contienen llamadas, mensajes o comunicaciones que permitan confirmar o descartar la información aportada. La mujer que vive en el domicilio no fue detenida ni tiene, por el momento, ninguna medida restrictiva.
La Fiscalía también intenta determinar si existe algún vínculo entre el entorno de la víctima y los dos hombres que permanecen detenidos por el femicidio. Según trascendió, uno de los acusados tendría una relación de cercanía con el padre de una de las hijas de Mailén, aunque el alcance de esa conexión todavía no fue establecido judicialmente.
La nueva pista reforzó la hipótesis de que el crimen pudo haber sido organizado con anticipación. Los investigadores analizan si la supuesta entrevista laboral fue utilizada como una maniobra para atraer a la joven hasta el Balneario Cero, en Punta Cantera, donde finalmente fue asesinada.
En paralelo, el análisis de las cámaras de seguridad modificó la cronología inicial. Las imágenes ubican a Mailén dentro del complejo el viernes 31 de julio cerca de las 15, y no el sábado 1° de agosto. En los registros se observa que un hombre la sigue por el predio hasta que ambos desaparecen del campo visual. Ese constituye, hasta ahora, el último registro de la joven con vida.
La reconstrucción no pudo continuar mediante los equipos municipales de monitoreo porque, según fuentes de la causa, los dispositivos que podrían haber registrado el recorrido posterior no funcionaban en ese momento. Por eso, la Justicia mantiene abiertas distintas medidas para establecer qué ocurrió después y quiénes participaron.
El fiscal Carlos Russo prorrogó el secreto de sumario mientras avanzan las pericias sobre los celulares, el análisis de las grabaciones y la toma de testimonios. Los dos detenidos continúan alojados en la Unidad Penal N.º 44 de Batán y se negaron a declarar.
Mailén tenía 24 años y era madre de dos hijas. Su cuerpo fue encontrado semienterrado durante la madrugada del domingo en el predio del balneario. La autopsia determinó que murió como consecuencia de una grave hemorragia provocada por una herida de arma blanca en el cuello.
