Un jardín retoma las clases de forma gradual tras la agresión a una docente
La comunidad educativa del Jardín de Infantes N.º 922 acordó un regreso progresivo a las aulas mientras se refuerzan las medidas de seguridad. El establecimiento llevaba más de una semana con actividades interrumpidas por el ataque de una madre a una maestra.
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El Jardín de Infantes N.º 922 "ARA San Juan", del barrio Fortunato de la Plaza de Mar del Plata, comenzó a organizar el regreso a las clases luego de permanecer más de una semana con su actividad suspendida o limitada a raíz de la agresión que sufrió una docente por parte de la madre de un alumno.
En las últimas horas, autoridades educativas, docentes y familias de ambos turnos mantuvieron reuniones para definir cómo será la vuelta a las aulas. Allí se resolvió que el regreso será progresivo para garantizar la seguridad de estudiantes, trabajadores y familias, mientras el establecimiento continúa bajo un esquema de reorganización con el acompañamiento de las autoridades educativas.
Como parte de las medidas adoptadas, los padres colaborarán en los ingresos y egresos del jardín para reforzar la seguridad. Además, expresaron públicamente su respaldo a las docentes y al equipo directivo. Durante el ataque, según relataron las familias, los alumnos fueron resguardados de inmediato por el personal del establecimiento, que los puso a salvo mientras se desarrollaba el episodio de violencia.
El conflicto se originó cuando una madre ingresó al jardín y agredió físicamente a una docente durante una reunión con la dirección, en medio de una discusión vinculada a una denuncia por presunta discriminación. La maestra debió recibir asistencia médica, intervino la Policía y las clases fueron suspendidas de manera inmediata.
Con el correr de los días también se conoció una carta escrita por una docente antes de la agresión, en la que advertía que dentro de la institución existía un clima de tensión y temor. En ese escrito sostuvo que había manifestado sentir miedo desde el primer momento y aseguró que ya existían señales de alerta, pedidos de acompañamiento y preocupación por el impacto psicológico que atravesaba el personal. También reclamó que se adoptaran mayores medidas de protección para evitar que la situación escalara.
Tras el ataque, docentes y representantes gremiales realizaron una movilización por el centro de Mar del Plata que finalizó frente al Municipio para reclamar mayores condiciones de seguridad en las escuelas. Desde la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) advirtieron que, si no reciben respuestas concretas, podrían profundizar las medidas de fuerza e incluso convocar a un paro.
Mientras continúa la intervención de las autoridades educativas y judiciales, la comunidad del Jardín 922 intenta recuperar paulatinamente la normalidad. El regreso gradual a las aulas busca brindar tranquilidad a las familias y garantizar un entorno seguro para docentes, alumnos y trabajadores de la institución.
