Un bebé de un año murió tras un disparo policial en Mississippi y crece la indignación en la comunidad
Kohen Wiley, un bebé de apenas un año, murió como consecuencia de las heridas sufridas.
:format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/06/bb.webp)
La muerte de un bebé de un año durante un operativo policial en el estado de Mississippi generó conmoción en Estados Unidos y reavivó el debate sobre el uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad.
El hecho ocurrió el pasado domingo en la ciudad de Senatobia, una pequeña localidad de unos 8.000 habitantes, cuando agentes respondían a una denuncia por un presunto hurto en una sucursal de Walmart.
Según la versión oficial de la Oficina de Investigación de Mississippi, los policías intentaron interceptar un vehículo en el que viajaban dos mujeres y un niño luego de que abandonaran el comercio. En ese momento, sostienen las autoridades, la conductora habría dirigido el automóvil hacia los efectivos y estuvo a punto de atropellar a uno de ellos, situación que motivó que un agente efectuara disparos.
Uno de los proyectiles impactó en Kohen Wiley, un bebé de apenas un año, quien murió como consecuencia de las heridas sufridas.
Sin embargo, la familia de la víctima rechaza la versión policial. La madre del niño, Vellesiya Wiley, aseguró que el vehículo no se dirigía hacia los agentes y afirmó además que no existió ningún robo, ya que los pañales que transportaban habrían sido abonados previamente.
Las circunstancias del caso aún son investigadas, mientras crecen los reclamos para que se esclarezca lo ocurrido y se determinen las responsabilidades correspondientes.
Reacciones y cuestionamientos
La muerte del pequeño provocó una fuerte reacción de organizaciones sociales, referentes comunitarios y activistas por los derechos civiles.
Entre quienes se pronunciaron se encuentra Bernice King, hija de Martin Luther King Jr., quien cuestionó que una intervención vinculada a un presunto hurto terminara con la muerte de un niño.
El caso también despertó comparaciones con otros episodios ocurridos en los últimos años en Estados Unidos en los que personas afroamericanas murieron durante procedimientos policiales relacionados con delitos menores.
Especialistas en seguridad pública también cuestionaron la actuación policial. Ian Adams, profesor de Justicia Penal de la Universidad de Carolina del Sur, señaló que las prácticas modernas de intervención desaconsejan disparar contra vehículos en movimiento debido al riesgo que representa para los ocupantes.
Mientras la investigación avanza, la comunidad de Senatobia volvió a movilizarse para exigir respuestas y mayor control sobre el accionar policial. La muerte de Kohen Wiley se transformó así en un nuevo foco de tensión en una ciudad que ya había protagonizado reclamos por episodios similares en los últimos años.
