Rodrigo Blanco: "Es escandaloso el acelerado proceso de pérdida de poder adquisitivo"
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En un contexto de inestabilidad económica e inflación que afecta fuertemente al bolsillo, el Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) anunció que una familia de cuatro personas necesitó $235.370 en diciembre para cubrir la Canasta Básica de Alimentos.
Esto se traduce en un incremento del 40,7% en Mar del Plata con respecto al mes anterior y un 313% en el periodo de un año desde diciembre del 2022.
Ante este contexto, Rodrigo Blanco, titular de ISCEPCI, manifestó: "El 10 de diciembre asumió el nuevo gobierno encabezado por Javier Milei, que según dijo en su discurso de asunción venía a resolver algunos de los problemas más graves que afectaron a los argentinos y argentinas en los últimos años: en primer lugar, la creciente inflación que no dejó de multiplicarse desde fines de 2007 a la fecha".
Conjuntamente señaló que "a lo largo de dieciséis años los distintos gobiernos ensayaron estrategias similares para contener la inflación: negociaciones con los formadores de precios con la puesta en marcha de programas de precios de referencia acordados con ellos (precios cuidados, precios cercanos, precios justos y otros parecidos), sin instalar controles reales para el cumplimiento de los “acuerdos”, evadiendo la aplicación de la ley de abastecimiento, y sobre todo, evitando confrontar con ellos".
Por lo que "como resultado tuvimos la multiplicación exponencial de todos los precios no regulados, especialmente de los alimentos, que obviamente fueron dejando desfasados los precios regulados", declaró.
"En paralelo, se dio un avance generalizado de la concentración en la producción y comercialización de alimentos, que fortalece la capacidad de negociación de los grandes grupos y un debilitamiento manifiesto de las herramientas de control del Estado", remarcó.
De modo que "los grandes formadores de precios que en estos años fueron adquiriendo cada vez más poder, y que nunca dejaron empujar para aumentar sus ganancias subiendo los precios, ahora que no se les aplica ninguna limitación se van a restringir solos, induciendo a una tendencia inflacionaria descendente".
Respecto de las últimas medidas tomadas por el gobierno nacional y el efecto que puedan seguir generando sobre los precios de los alimentos, Blanco apuntó: "En diciembre sufrimos el impacto de la brusca devaluación del peso, acompañada de la total desregulación de los precios, y el fin de todos los programas de control de los mismos".
Además, "se suma a ese fenómeno la derogación por decreto de las leyes de Abastecimiento y de Góndolas, que perjudican a las Pymes y consumidores, y fortalecen la posición dominante de las grandes alimenticias como también de las grandes cadenas de supermercados", reflexionó.
"Ahora un nuevo y fuerte aumento de los combustibles, que se trasladará automáticamente a los alimentos por los costos logísticos y de producción, y también la quita del Compre Sin IVA, que significa un nuevo golpe a los bolsillos de los sectores de menores ingresos, y la liberación a la exportación de cortes de carne populares", explicó.
En conclusión, "es escandaloso el acelerado proceso de pérdida de poder adquisitivo y empobrecimiento en niveles y tiempos récord, que no encuentra similitud con ningún proceso vivido en los últimos treinta años, con sueldos y jubilaciones que corren kilómetros por detrás de los aumentos de precios".
"Ya no sólo están descontrolados los precios de los alimentos, sino que sucede los mismo en combustibles y transporte, en medicamentos, y muy próximamente en las tarifas de servicios públicos. Es difícil pensar, con los actuales niveles de ingreso de los sectores populares, trabajadores y medios, cómo afrontarán el 2024 con una canasta básica total que superará en enero los $500.000", finalizó.
