Récord de morosidad: la deuda impaga con bancos y billeteras virtuales alcanzó su nivel más alto en dos décadas
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado con datos del Banco Central, reveló que la mora en el sistema financiero llegó al 7,6% en mayo de 2026 y acumula 19 meses consecutivos de aumento. Entre las familias, el indicador escaló al 12,3%, mientras que en las billeteras virtuales alcanzó un récord histórico de 29,6%.
:format(webp):quality(60)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2024/10/billetera_virtual.jpg)
El deterioro en la capacidad de pago de hogares y empresas continúa profundizándose en Argentina. Según un relevamiento del CEPA basado en información del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y de la Central de Deudores (CENDEU), el ratio de irregularidad del crédito trepó al 7,6% en mayo de 2026, el nivel más elevado registrado en más de 20 años.
El indicador mide el porcentaje de préstamos con atrasos superiores a 90 días sobre el total de la cartera crediticia y es considerado uno de los principales termómetros para evaluar la salud financiera de familias y empresas. Desde noviembre de 2024, la morosidad no dejó de crecer y acumula 19 meses consecutivos de incrementos.
El informe muestra que el deterioro es especialmente marcado entre las familias. La morosidad pasó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,3% en mayo de este año. En cambio, entre las empresas el indicador subió del 0,7% al 3%, manteniéndose en niveles considerablemente menores.
Tarjetas y préstamos personales, los más comprometidos
El mayor volumen de deuda impaga se concentra en los préstamos personales y las tarjetas de crédito. Entre ambos explican el 73% del total de los créditos irregulares de las familias.
Los préstamos personales registran una morosidad del 14,9%, mientras que las tarjetas de crédito alcanzan el 12,5%, cifras que muestran un fuerte deterioro respecto de fines de 2024.
Las billeteras virtuales superan todos los registros
El escenario es aún más complejo entre los proveedores no financieros de crédito, como billeteras virtuales y fintech.
En este segmento, la morosidad llegó al 29,6% en mayo de 2026, superando incluso el pico registrado durante la pandemia de COVID-19, cuando había alcanzado el 27,1%.
El estudio estima que, considerando bancos y billeteras virtuales en conjunto, la morosidad total del sistema financiero ronda actualmente el 15,5%.
Además, de los 5,8 millones de deudores morosos registrados en el país, más de 3,4 millones mantienen deudas exclusivamente con entidades no financieras.
Jóvenes, los más afectados
El análisis también revela una fuerte incidencia entre los sectores más jóvenes. Cuatro de cada diez personas de entre 18 y 34 años presentan algún tipo de deuda en situación irregular.
Si bien los mayores montos de deuda corresponden a personas de entre 35 y 44 años, los porcentajes de incumplimiento más elevados aparecen entre quienes recién ingresan al sistema financiero, especialmente a través de plataformas digitales.
Diferencias entre provincias
La Rioja encabeza el ranking nacional de morosidad, con un índice total del 22,8%, seguida por San Luis (20,1%), Catamarca (20%), Santa Cruz (19,8%) y San Juan (19,8%).
En el otro extremo aparecen La Pampa (9,1%), Ciudad de Buenos Aires (10,1%), Santa Fe (12,4%), Entre Ríos (12,6%) y Córdoba (12,9%), con los niveles más bajos del país.
Seis entidades concentran más de la mitad de la deuda impaga
El informe también identifica una fuerte concentración de la cartera irregular. Más del 53% de los préstamos en mora se encuentra en apenas seis entidades: Banco Galicia, Banco Nación, Banco Santander, Tarjeta Naranja, Banco Provincia y BBVA.
En el segmento de las billeteras virtuales y proveedores no financieros, Tarjeta Naranja concentra por sí sola el 24,1% del total de los créditos irregulares, seguida por Mercado Libre, Crédito Argentino y Naranja Digital.
Empresas: construcción y comercio, los sectores más comprometidos
Aunque la morosidad empresarial continúa por debajo de la registrada en los hogares, también muestra una tendencia ascendente.
Los mayores niveles de incumplimiento corresponden a la construcción (7%), alojamiento y gastronomía (6,9%), actividades administrativas (5,5%), comercio (5,1%) y servicios de salud (4,6%).
Un fenómeno que refleja el deterioro económico
El CEPA sostiene que el incremento sostenido de la morosidad está estrechamente vinculado con la pérdida del poder adquisitivo y el debilitamiento de los ingresos reales de los hogares.
Según el informe, el crecimiento del endeudamiento, especialmente mediante billeteras virtuales y créditos personales, refleja las dificultades de una parte cada vez mayor de la población para afrontar gastos corrientes y cumplir con sus obligaciones financieras, en un contexto donde los bancos restringen el otorgamiento de nuevos préstamos y las fintech ganan protagonismo con créditos de mayor costo financiero.
