Quiroga advirtió que el consumo de carne cayó 12%: “No es un cambio de hábito, es por la pérdida de poder adquisitivo”
El secretario general del Sindicato de la Carne de Mar del Plata aseguró que los argentinos consumen casi cinco kilos menos de carne por habitante y cuestionó al Gobierno por atribuir la caída a una modificación en las preferencias alimentarias.
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El consumo de carne vacuna continúa en retroceso y desde el Sindicato de la Carne de Mar del Plata advirtieron que la caída se profundizó durante los últimos meses. Su secretario general, Osvaldo Quiroga, estimó que actualmente ronda el 12%, lo que representa casi cinco kilos menos por habitante.
“Se venía cayendo y se ha acentuado en estos últimos dos meses. Anda rondando en un 12%, casi cinco kilos por habitante de carne menos en los argentinos”, señaló Quiroga.
El dirigente gremial también se refirió al comportamiento de los precios. Explicó que, en términos interanuales, la carne aumentó por encima de la inflación, aunque durante los últimos dos meses los valores se mantuvieron más estables como consecuencia de la baja demanda.
“Más allá de que la hacienda en pie aumentó, las carnicerías y los frigoríficos mantienen los precios debido a la caída del consumo que se va pronunciando cada vez más”, sostuvo.
“No es que la gente cambió el hábito”
Quiroga cuestionó especialmente el argumento de algunos funcionarios del Gobierno que atribuyen la caída del consumo de carne a que los argentinos modificaron sus hábitos y comenzaron a elegir productos como pollo o cerdo.
“Es mentira, se debe al poder adquisitivo de los argentinos, que no llegan con los sueldos o con lo que ganan para poder llevar carne a la mesa”, afirmó.
En ese sentido, explicó que muchas familias terminan reemplazando la carne vacuna por productos más económicos y que permiten un mayor rendimiento.
“Es más fácil comprar tres kilos de pollo. Una familia tipo hace dos comidas mínimo con eso y vale un poco más que medio kilo de carne”, graficó el titular del Sindicato de la Carne.
Para Quiroga, la situación económica es el principal motivo detrás del retroceso en el consumo y no una decisión voluntaria de los consumidores. La caída del poder adquisitivo, sostuvo, está llevando a las familias a modificar sus compras para poder sostener la alimentación cotidiana.
Una crisis que también golpea al empleo
El escenario preocupa además por sus consecuencias sobre toda la cadena de la carne. La menor demanda impacta en carnicerías, frigoríficos y trabajadores del sector. En mayo, Quiroga ya había advertido que en Mar del Plata se habían registrado alrededor de 50 despidos vinculados a la crisis de consumo.
El dirigente sostuvo que el problema tampoco se limita a la carne y que la pérdida de poder adquisitivo se refleja en otros rubros de la alimentación.
“Esto se está sintiendo en todo sentido, no solo que retrocedió el consumo de carne sino que también en otros alimentos está todo complicado”, afirmó.
De esta manera, desde el Sindicato de la Carne vuelven a advertir que detrás de la caída del consumo no existe solamente una modificación de las preferencias de los argentinos, sino un deterioro de la capacidad de compra que está obligando a las familias a priorizar alimentos de menor costo.
