Murió otro marinero en altamar y crece la preocupación por la seguridad en los buques pesqueros
Haldi Morales cayó al agua desde el buque Cabo Vírgenes frente a Chubut. El hecho ocurrió pocas semanas después de la desaparición de otro tripulante en Santa Cruz.
:format(webp):quality(60)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/07/cabo_virgenes.webp)
La muerte de un marinero en aguas del Mar Argentino volvió a encender la preocupación por la seguridad de las tripulaciones pesqueras, en medio de una preocupante reiteración de accidentes en altamar. Haldi Morales, de 50 años y oriundo de Sierra Grande, falleció hoy tras caer al agua desde el buque pesquero Cabo Vírgenes mientras realizaba tareas operativas frente a las costas de Chubut.
El accidente ocurrió alrededor de las 10:30, a unas 15 horas de navegación de Puerto Madryn. Tras activarse el protocolo de “hombre al agua”, se desplegó un amplio operativo de búsqueda en el que participaron más de 40 buques pesqueros que trabajaban en la misma zona, mientras se aguardaba la llegada de unidades de la Prefectura Naval Argentina.
Pasadas las 15:00, la tripulación del pesquero Magdalena logró localizar y recuperar el cuerpo sin vida del trabajador.
La noticia fue confirmada por dirigentes de la seccional Puerto Madryn del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), quienes además acompañaron y brindaron asistencia a los familiares de Morales. El nuevo fallecimiento reabrió el debate dentro del sector sobre las condiciones de seguridad a bordo y los riesgos que afrontan los trabajadores durante las tareas de pesca en alta mar.
El hecho ocurre menos de un mes después de otro episodio de similares características. El 30 de junio, Juan Carlos Gutiérrez, de 46 años y tripulante del buque pesquero Luca Mario, de la empresa Solimeno, cayó al mar mientras la embarcación navegaba a unas 145 millas náuticas de Puerto Deseado, en Santa Cruz. Dos compañeros lograron ser rescatados, pero Gutiérrez permaneció desaparecido pese a siete días de intensa búsqueda encabezada por la Prefectura Naval Argentina.
El Cabo Vírgenes, donde ocurrió el accidente de Morales, había permanecido abandonado y desmantelado en Mar del Plata antes de ser reconstruido prácticamente a nuevo en el astillero TPA. Tras su reacondicionamiento, volvió a operar desde Puerto Madryn.
