Messi, el secreto de una vigencia histórica: cómo llegó a los 39 años en su mejor versión mundialista
El capitán argentino sorprendió al mundo con un rendimiento físico y futbolístico excepcional en el Mundial 2026. Un trabajo específico, cambios en su preparación y una estricta planificación explican por qué sigue marcando diferencias a los 39 años.
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A los 39 años, Lionel Messi continúa desafiando la lógica. Figura de la Selección Argentina en el Mundial 2026, el capitán atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y mantiene un nivel que sorprende tanto a especialistas como a exfutbolistas de todo el mundo.
Lejos de tratarse de una casualidad, el presente de Messi es el resultado de años de preparación, disciplina y una planificación especialmente diseñada para llegar en óptimas condiciones a esta Copa del Mundo. El rosarino incluso había reconocido, tras conquistar el Mundial de Qatar 2022, que no imaginaba disputar otro torneo a los 39 años, pero el paso del tiempo y su evolución física cambiaron los planes.
Con el inicio de 2026, Messi intensificó su preparación física junto a un equipo de profesionales y realizó trabajos complementarios a los entrenamientos habituales de Inter Miami CF. Además de sesiones específicas con preparadores físicos y kinesiólogos, reforzó el acondicionamiento muscular para llegar competitivo al máximo nivel.
Otro aspecto fundamental fue la alimentación. Desde 2014, cuando modificó sus hábitos nutricionales bajo el asesoramiento del médico italiano Giuliano Poser, Messi redujo el riesgo de lesiones musculares, mejoró su composición corporal y optimizó su recuperación. Esa base, sostenida durante más de una década, fue clave para extender su carrera en la élite.
Los resultados son evidentes. Según datos difundidos por el nutricionista español Ismael Galancho, Messi alcanzó durante este Mundial una velocidad máxima de 30,9 kilómetros por hora, superior incluso a la registrada en Qatar 2022, cuando tenía 35 años. Una cifra que contradice la tendencia habitual en futbolistas de esa edad y refleja el impacto de una preparación enfocada en la nutrición, la recuperación, la hidratación y la gestión de cargas.
Más allá del aspecto físico, el capitán también evolucionó desde lo táctico. Hoy administra mejor los esfuerzos, elige cuándo acelerar y aprovecha su inteligencia para encontrar espacios donde otros no los ven. Ya no necesita intervenir constantemente: participa menos, pero con mayor eficacia.
Hasta el momento, Messi suma ocho goles en el Mundial 2026, su mejor registro personal en una Copa del Mundo, y continúa siendo el líder futbolístico y emocional de una Selección Argentina que sueña con defender el título obtenido en Qatar.
Su vigencia demuestra que el talento sigue siendo determinante, pero también que la constancia, la preparación y el profesionalismo fueron esenciales para que, a los 39 años, continúe compitiendo entre los mejores futbolistas del planeta.
