La pasión por el álbum del Mundial dispara la reventa y convierte a las figuritas en un negocio millonario
La demanda por completar la colección oficial de la Copa del Mundo 2026 impulsó un mercado paralelo que incluye figuritas vendidas a precios exorbitantes, álbumes importados y hasta investigaciones por presunto contrabando.
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En Argentina, la tradicional búsqueda de figuritas volvió a convertirse en un fenómeno social que moviliza a miles de coleccionistas y genera un negocio que mueve millones de pesos.
La fiebre por completar el álbum oficial de la Copa del Mundo provocó largas recorridas por kioscos, encuentros masivos de canje y una creciente actividad en plataformas de compra y venta online. En ese contexto, algunas figuritas alcanzaron valores sorprendentes, especialmente las vinculadas a Lionel Messi, cuyo sticker se ofrece en internet por cifras que superan los 50.000 pesos.
La alta demanda también generó problemas de abastecimiento. Comerciantes de distintos puntos del país aseguran que los sobres se agotan rápidamente y que en muchos casos deben limitar la cantidad que puede adquirir cada cliente. El fenómeno se replica en plazas, parques y ferias donde cientos de personas intercambian figuritas repetidas con el objetivo de completar sus álbumes.
A diferencia de ediciones anteriores, el álbum de este Mundial es el más grande de la historia. La ampliación del torneo a 48 selecciones elevó la cantidad de figuritas necesarias para completar la colección, que alcanza las 980 estampas. Esta situación incrementó notablemente los costos para los fanáticos y alimentó el mercado de reventa.
El auge del coleccionismo también llamó la atención de las autoridades. Días atrás, un operativo de la Policía Federal permitió secuestrar más de 2.000 álbumes oficiales del Mundial 2026 valuados en alrededor de 100 millones de pesos. La mercadería habría ingresado al país sin la documentación correspondiente, en el marco de una investigación por presuntas irregularidades aduaneras.
Además de la edición oficial comercializada en Argentina, comenzaron a circular álbumes provenientes de Brasil y Chile, que se ofrecen a precios más bajos y se convirtieron en una alternativa para muchos coleccionistas. Sin embargo, la proliferación de versiones importadas y productos falsificados genera preocupación entre compradores y distribuidores.
Mientras tanto, la figurita más codiciada sigue siendo la de Lionel Messi. En lo que podría ser el último Mundial del capitán argentino, su imagen se transformó en el objeto más buscado por coleccionistas de todas las edades, alimentando una fiebre que trasciende generaciones y que, una vez más, convirtió al álbum mundialista en mucho más que un simple pasatiempo.
