La ONU pidió poner límites al avance de la inteligencia artificial
Naciones Unidas advirtió que el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial plantea nuevos desafíos para los derechos humanos y reclamó a los Estados y a las empresas tecnológicas que establezcan reglas claras antes de que los sistemas alcancen niveles aún mayores de autonomía.
:format(webp):quality(60)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/09/justicia_inteligencia_artificial.webp)
El crecimiento de la inteligencia artificial volvió a generar preocupación en el ámbito internacional. Desde Naciones Unidas advirtieron que la velocidad con la que evolucionan estas tecnologías podría llevar al mundo hacia una transformación difícil de revertir y reclamaron medidas concretas para evitar que el desarrollo tecnológico avance sin controles suficientes.
La advertencia fue realizada por Volker Türk, alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, quien sostuvo que el impacto de los nuevos sistemas de inteligencia artificial debe ser analizado no solamente desde el punto de vista tecnológico, sino también por sus consecuencias sobre las personas y las sociedades.
Para el funcionario, el escenario actual exige que los gobiernos no esperen a que aparezcan consecuencias graves para comenzar a establecer mecanismos de regulación.
Uno de los principales focos de atención está puesto en el desarrollo de herramientas capaces de realizar tareas complejas prácticamente sin intervención humana. Estos sistemas, conocidos como IA agéntica, pueden ejecutar acciones, tomar decisiones y completar determinados procesos de manera autónoma. El avance de estas capacidades genera interrogantes sobre quién debe asumir la responsabilidad cuando una inteligencia artificial comete un error o produce consecuencias inesperadas.
La preocupación aumenta cuando estas tecnologías pueden vincularse con sectores considerados estratégicos. Naciones Unidas señaló posibles riesgos sobre infraestructuras críticas, servicios esenciales y sistemas de defensa, ámbitos en los que una falla podría tener consecuencias de gran magnitud.
El debate sobre la regulación también está relacionado con el impacto que la inteligencia artificial puede tener sobre derechos fundamentales. La utilización de grandes cantidades de información personal plantea interrogantes sobre la privacidad y el manejo de datos. A esto se suman los posibles efectos de sistemas automatizados en áreas como la salud, la seguridad y el acceso a distintos servicios.
Otro de los desafíos está relacionado con la información que circula en internet. La capacidad de la IA para producir textos, imágenes, audios y videos cada vez más realistas puede facilitar la generación de contenidos falsos y aumentar la dificultad para distinguir información verdadera de material manipulado.
Para Naciones Unidas, este escenario puede convertirse además en un problema para las instituciones democráticas, especialmente en un contexto en el que la desinformación ya representa un desafío a nivel global.
El pedido de regulación se produce mientras las principales compañías del sector compiten por desarrollar modelos cada vez más avanzados.
En ese contexto, Naciones Unidas busca instalar la necesidad de que el desarrollo de la IA tenga como marco los derechos humanos y las normas internacionales.
