La llegada de Santilli reordena el poder en el Gobierno y expone nuevas tensiones internas
El desembarco del nuevo jefe de Gabinete fortaleció el liderazgo de Karina Milei dentro del oficialismo, reconfiguró la estrategia legislativa y reavivó las diferencias con el sector que responde a Santiago Caputo. El Ejecutivo busca consolidar el control político de cara al tratamiento de las principales reformas en el Congreso.
:format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/07/santilli.webp)
La incorporación de Diego Santilli al Gabinete abrió una nueva etapa en la estructura de poder del Gobierno nacional. Tras la salida de Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, el oficialismo reorganizó su esquema interno con un movimiento que, según distintos sectores de la Casa Rosada, reforzó el protagonismo de Karina Milei en la conducción política.
Dentro del Gobierno sostienen que la secretaria general de la Presidencia amplió su margen de decisión y avanzó sobre la coordinación de la estrategia legislativa, un terreno donde persisten diferencias con el asesor presidencial Santiago Caputo. La reconfiguración también modificó los canales de interlocución política y dio lugar a una nueva disputa por el control de las negociaciones parlamentarias.
Desde el entorno de Santilli aseguran que mantiene una relación de confianza tanto con Javier Milei como con Karina Milei y que conserva un vínculo institucional con Caputo, aunque remarcan que responde políticamente a la secretaria general. El nuevo funcionario deberá combinar la gestión diaria con las expectativas del oficialismo de impulsar una agenda de reformas durante el segundo semestre.
En paralelo, dentro del oficialismo conviven distintas miradas sobre los recientes cambios. Mientras algunos dirigentes consideran que el nuevo esquema aporta mayor orden y simplifica la toma de decisiones, otros cuestionan la sucesión de modificaciones en el Gabinete y advierten sobre una conducción que, a su juicio, evidencia improvisación y una creciente disputa por el poder interno.
La mesa política del Gobierno prevé retomar sus reuniones en los próximos días con el objetivo de reorganizar la agenda parlamentaria luego del impacto que provocó el caso Adorni. Entre las prioridades aparecen la reforma electoral, la modificación del régimen de Zona Fría y cambios en la Ley de Inocencia Fiscal.
Karina Milei también fortaleció su armado político con la incorporación de colaboradores y referentes legislativos, entre ellos Ignacio Devitt, Fabián Fernández, Ariel Ferrentino y los presidentes de los bloques libertarios en el Congreso, Gabriel Boronoroni en Diputados y Patricia Bullrich en el Senado.
Precisamente, el funcionamiento del bloque oficialista en la Cámara Alta se convirtió en uno de los principales focos de atención. En la Casa Rosada buscan un mayor alineamiento de los senadores con la estrategia del Ejecutivo y siguen de cerca las negociaciones encabezadas por Bullrich, a quien algunos sectores valoran por su capacidad política, aunque otros consideran que mantiene un margen de autonomía superior al deseado por el karinismo.
En ese contexto, Santilli comenzó a involucrarse en las conversaciones parlamentarias con el objetivo de fortalecer la coordinación entre el Gobierno y los legisladores oficialistas, en un escenario donde las disputas internas continúan marcando el funcionamiento del poder dentro de la administración libertaria.
