La Casa Rosada busca llevar calma tras una nueva medida de Estados Unidos sobre la carne
Funcionarios nacionales aseguraron que la exclusión del contingente adicional de 300 mil toneladas no altera las condiciones preferenciales ya vigentes para las exportaciones argentinas.
:format(webp):quality(60)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/03/milei_quirno.jpeg)
El Gobierno nacional recibió este jueves a una delegación comercial de Estados Unidos encabezada por Jeff Goettman, representante comercial adjunto de ese país, en el marco de las negociaciones para profundizar el vínculo económico bilateral.
El encuentro estuvo encabezado por el canciller Pablo Quirno y se produjo en medio de las repercusiones por la decisión de la administración de Donald Trump de habilitar un nuevo contingente temporal de 300 mil toneladas de carne vacuna con tratamiento arancelario preferencial, del cual Argentina no forma parte.
Desde el Ejecutivo relativizaron el impacto de esa medida y explicaron que Argentina quedó fuera de ese esquema porque ya cuenta con una cuota específica de acceso al mercado estadounidense, al igual que otros países exportadores.
Además, el Gobierno recordó que este año ambos países acordaron ampliar el cupo preferencial de carne argentina desde las 20 mil toneladas originales hasta un total de 100 mil toneladas anuales, uno de los puntos centrales del entendimiento comercial alcanzado con Washington.
La visita de Goettman también apunta a avanzar en la implementación de los acuerdos bilaterales en áreas como comercio, inversiones, energía, minerales críticos y eliminación de barreras comerciales.
Tras la reunión, Quirno destacó el crecimiento del intercambio entre ambos países. Según los datos difundidos por el canciller, las exportaciones argentinas hacia Estados Unidos alcanzaron cerca de US$6.000 millones entre enero y julio de 2026, un 38% más que en el mismo período del año pasado.
En ese mismo lapso, el superávit comercial argentino con Estados Unidos llegó a aproximadamente US$2.000 millones, impulsado principalmente por mayores ventas de carnes, combustibles, energía y metales.
La agenda de la delegación estadounidense continuará con reuniones con funcionarios y representantes del sector privado, mientras ambos gobiernos buscan avanzar en los capítulos pendientes del acuerdo comercial.
