Frío y mascotas: qué cuidados necesitan perros y gatos en invierno
Los animales de pelo corto, los cachorros, los de edad avanzada y aquellos con enfermedades crónicas requieren una atención especial durante las jornadas de bajas temperaturas. Alimentación, hidratación y refugio son algunos de los puntos centrales.
:format(webp):quality(60)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/08/perro_5.webp)
Con la llegada de jornadas más frías, perros y gatos pueden necesitar algunos cambios en sus rutinas. Los animales pequeños, de pelo corto, cachorros, gerontes o con enfermedades crónicas suelen ser especialmente sensibles a las bajas temperaturas, por lo que resulta importante reforzar sus cuidados.
La alimentación ocupa un lugar central durante el invierno. Según la edad, el nivel de actividad y el estilo de vida, algunas mascotas pueden aumentar sus requerimientos energéticos para mantener una correcta regulación de la temperatura corporal. Por eso se recomienda brindarles una dieta equilibrada y adecuada a sus necesidades.
El frío tampoco debe hacer olvidar la hidratación. Los animales necesitan disponer permanentemente de agua limpia y fresca. Dentro de la vivienda, además, deben contar con un espacio seco, cómodo y protegido de corrientes de aire, evitando que permanezcan durante períodos prolongados a la intemperie, especialmente bajo la lluvia.
En el caso de los perros, las bajas temperaturas no son motivo para suspender los paseos, ya que continúan necesitando ejercicio y socialización. Durante las salidas pueden utilizarse abrigos o pilotos, aunque es recomendable quitárselos al regresar para permitir la ventilación del pelo y evitar posibles inconvenientes en la piel.
Los gatos, por su parte, suelen buscar por sí mismos lugares cálidos y elevados dentro del hogar, como muebles o sectores cercanos a electrodomésticos. Hay que prestar especial atención a estufas, quemadores y otras fuentes directas de calor que puedan representar un riesgo. También se aconseja mantenerlos activos mediante juegos y ejercicios.
Más allá de las precauciones estacionales, los controles veterinarios periódicos siguen siendo fundamentales durante todo el año. Mantener al día el calendario de vacunación, la desparasitación y los chequeos permite detectar problemas de salud y determinar si el animal necesita cuidados particulares durante el invierno.
