El trabajo en aplicaciones creció 900% en el país y expone la situación de los repartidores en Mar del Plata
En la ciudad, el sector advierte que hay más trabajadores que pedidos y que las jornadas se extendieron hasta 11 horas. La caída del consumo, el sistema de puntajes, el endeudamiento y la inseguridad agravan el panorama.
:format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2024/02/repartidores-moto.jpg)
La cantidad de personas vinculadas con plataformas digitales de reparto y transporte se multiplicó durante los últimos seis años en la Argentina. Según estimaciones del Sindicato de Base de Trabajadores de Reparto por Aplicación, en 2020 había alrededor de 100.000 repartidores y conductores de Uber, DiDi, Cabify, Rappi y PedidosYa, mientras que actualmente el número superaría el millón. La variación representa un incremento del 900%.
La cifra no surge de un registro oficial, sino de cálculos gremiales. Las empresas no publican la totalidad de sus datos y la clasificación de quienes prestan servicios como autónomos o trabajadores informales dificulta establecer con precisión cuántas personas dependen de esta modalidad.
El escenario tiene su correlato en Mar del Plata. En mayo de 2026, el Sindicato de Cadetes, Motoristas y Mensajeros advirtió que en la ciudad “hay más repartidores que pedidos”. Su referente, Alan Veltri, relacionó la situación con el aumento de personas que buscan ingresos a través de las plataformas y con la fuerte caída del consumo.
Desde el gremio local explicaron que las elevadas comisiones cobradas por las compañías afectan a los comercios y reducen la conveniencia de operar mediante estos servicios. A esto se suma la pérdida de poder adquisitivo, que provocó una disminución del volumen de encargos y una mayor competencia entre quienes esperan recibir una entrega.
La menor demanda también obligó a extender los horarios. Según Veltri, quienes anteriormente necesitaban trabajar ocho horas ahora deben permanecer activos durante nueve, diez u once para conseguir ingresos similares. Además, las aplicaciones priorizan a los repartidores que tienen mejores estadísticas y posiciones dentro de sus rankings, bajo una dinámica de “premio y castigo”.
En el plano nacional, el SiTraRepA sostuvo que existen entregas pagadas desde $1.500 y que numerosos trabajadores permanecen conectados alrededor de 12 horas diarias para alcanzar ingresos mensuales cercanos a $1.200.000. Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA señaló que el mercado laboral se recompuso hacia actividades de menor productividad, con ingresos más bajos y menores niveles de protección.
Las organizaciones sindicales reclaman que se reconozca la relación laboral con las empresas y cuestionan que los repartidores sean considerados independientes pese a que las tarifas, los pedidos y las evaluaciones dependen de los algoritmos. Entre los derechos reclamados se encuentran una cobertura de ART, un salario básico y un recibo de sueldo.
El endeudamiento es otro de los puntos de preocupación. El Banco Central informó que la cantidad de deudores en plataformas de la denominada economía gig aumentó un 177% entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, y volvió a subir un 122% durante 2025. El saldo promedio financiado entre los monotributistas que operan en estos servicios rondaba los $900.000 en diciembre del año pasado.
El organismo aclaró que uno de los posibles destinos de esos fondos es la inversión productiva, como la compra o reparación de vehículos y equipamiento. Para evaluar el acceso a los créditos, las plataformas pueden analizar la antigüedad, la aceptación de pedidos, el nivel de actividad y las calificaciones de los usuarios.
Por su parte, el SiTraRepA denunció que algunos préstamos para adquirir motos contemplan cuotas semanales de $70.000 que, al anualizarse, representarían una tasa cercana al 700%. También aseguró que determinados financiamientos ofrecidos dentro del ecosistema de las aplicaciones pueden alcanzar tasas del 260% anual. Se trata de cifras denunciadas por el gremio y no de porcentajes establecidos por el Banco Central.
En Mar del Plata, la inseguridad se mantiene como otro de los problemas de la actividad. El Sicamm indicó que los robos de motos continuaban, aunque durante las semanas previas a su informe se había registrado una disminución. Desde el sector remarcaron la importancia de dar aviso a la Policía y realizar las denuncias correspondientes.
