El mensaje de Giobando durante el Tedeum por el Día de la Independencia: "La unidad es superior al conflicto"
Durante la ceremonia en la Catedral de Mar del Plata, el obispo Ernesto Giobando invitó a transformar los conflictos mediante el diálogo, cuestionó la crisis de representación y advirtió sobre las amenazas que enfrenta el país.
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En el marco de los actos oficiales por el Día de la Independencia, la Catedral de Mar del Plata fue escenario este jueves del tradicional Tedeum, donde el obispo Ernesto Giobando pronunció una homilía con un fuerte mensaje orientado a la unidad nacional, el diálogo y la reconstrucción del compromiso con el bien común.
Durante su reflexión, el prelado retomó un concepto del papa Francisco al afirmar que "la unidad es superior al conflicto" y sostuvo que las diferencias no deben negarse, sino transformarse en oportunidades para construir una sociedad más fraterna.
"Hay una tercera manera de situarse ante el conflicto: aceptarlo, resolverlo y transformarlo en el eslabón de un nuevo proceso. Felices los que trabajan por la paz", expresó Giobando, al citar un texto del pontífice argentino. En esa línea, remarcó que la solidaridad permite que "los conflictos, las tensiones y los opuestos puedan alcanzar una unidad pluriforme que engendra nueva vida".
El obispo aprovechó además el contexto del Mundial 2026 para establecer un paralelismo con la realidad social y política del país. "Una de las pocas realidades que hoy nos une por encima de los conflictos es la Selección argentina. Más allá de las diferencias sociales, políticas y religiosas, todos somos Argentina cuando juega la Selección", señaló.
Sin embargo, planteó un interrogante sobre el futuro una vez finalizada la competencia. "La pregunta que nos hacemos es: ¿y después del Mundial? ¿No habrá más abrazos, lágrimas y gritos que nos dejan roncos?", expresó, al tiempo que invitó a trasladar ese espíritu de unidad al resto de la vida cotidiana.
Otro de los ejes de la homilía estuvo centrado en la representación política e institucional. Al recordar que el Acta de la Independencia fue firmada por los representantes de las provincias, Giobando se preguntó si hoy quienes ocupan cargos públicos representan verdaderamente a la ciudadanía.
"Ante la crisis de representatividad que es evidente y se transforma en un reclamo de la sociedad, debemos poner todos nuestros esfuerzos para fortalecer las instituciones públicas y privadas, las escuelas, las universidades, las iglesias, los sindicatos y todos los ámbitos donde los argentinos desarrollamos nuestra vida", afirmó.
Asimismo, sostuvo que la libertad debe estar fundada en la dignidad humana y advirtió sobre distintas amenazas que afectan al país. En ese sentido, mencionó la influencia de "poderes foráneos, concentrados y anónimos" que generan dependencia y favorecen problemáticas como el narcotráfico, la trata de personas, el tráfico de armas y el trabajo esclavo.
Hacia el final de su mensaje, Giobando recurrió a una imagen simbólica para convocar a una reflexión colectiva. Recordó que el acta original de la Declaración de la Independencia se perdió con el paso de la historia e invitó a los presentes a "buscar la moneda perdida" dentro de la sociedad y de la propia conciencia.
"No vivamos con modelos prestados. Besar la bandera no solamente en un Mundial de fútbol, sino todos los días con el compromiso de honrar este suelo. Pongámonos la camiseta, porque en esta tierra bendecida por Dios se encuentra esa moneda que nos está haciendo falta para constituir de verdad una Nación unida, libre e independiente", concluyó.
